Detienen, procesan y sentencian a homicida de mujer hallada sin vida en El Verde la semana pasada

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  • "Perdón, vengo arrastrando errores del pasado que me cobran muy cara la factura", les dijo José Martín a sus hermanas tras declararse culpable del asesinato

Tepic.- En menos de una semana fue capturado y llevado a juicio el homicida de la mujer cuyo cuerpo fue hallado el pasado 12 de agosto en una brecha del predio conocido como El Verde, en las inmediaciones de Tepic y Xalico.

El cuerpo sin vida de Ma. Lourdes Marrujo García tendría algunos tres días de haber sido abandonado en el lugar. Inmediatamente se hicieron las investigaciones y se pudo precisar, luego de una serie de entrevistas y careos, que el responsable de los hechos había sido José Martín Martínez Silva, taxista de oficio y quien era la pareja sentimental de la víctima.

Tras aceptar su culpabilidad en el asesinato de Ma. Lourdes, José Martín fue detenido por la Policía Investigadora y puesto a disposición del agente del Ministerio público, quien esta misma semana lo presentó ante un juez de oralidad, ante quien el taxista se declaró culpable, se sometió al proceso abreviado y fue sentenciado a pagar a la familia de la víctima la cantidad de 369 mil 562 pesos como reparación del daño. Pasará de 25 a 50 años en prisión.

La historia

La tarde del viernes 12 de agosto, un ladrillero que se dirigía a sus actividades en el predio conocido como El Verde encontró a un lado del camino y cubierto con algunas ramas el cuerpo sin vida -semidesnudo y en descomposición- de una mujer de algunos 35 años de edad, la cual había sido “tirada” en ese sitio tras haber sido asesinada a golpes y por estrangulamiento.

A la postre se sabría que la víctima era una empleada del restaurante Las Herraduras, que se ubica en la esquina de las avenidas Proyecto y Zapopan, de la colonia Mololoa, de Tepic. Su nombre: Ma. Lourdes Marrujo García, quien era vecina de la colonia Echevarría, de la capital.

Personal policiaco y el Ministerio Público adscrito al área de homicidios de la Fiscalía de Nayarit, iniciaron con la carpeta de investigación y pudieron recabar informes homologados de familiares de la fallecida y de un testigo clave de los hechos: un vecino, el cual llevaría a la autoridad a dar con el paradero del responsable del crimen, la pareja sentimental de la fallecida, un taxista de nombre José Martín Martínez Silva.

El testigo narró a las autoridades que había visto a Martínez Silva la noche del jueves 8, tratando de subir un bulto a su taxi, un Nissan Tsuru de 4 puertas en color blanco, y que a la postre se sabría que eran los restos de Ma Lourdes. “Por el tipo de pelo y complexión vi que era Lourdes, yo en ese momento pensé que estaba borracha, más no imagine que estaba ya muerta”, confesaría el testigo, quien agregaría que el que subía el cuerpo era José Martín, a quien conoce porque era la pareja sentimental de Lourdes desde hace aproximadamente 4 años.

Por otro lado, la Fiscalía reveló que tras investigaciones de la Policía Cibernética se pudo determinar mediante la información que arrojó el análisis del teléfono celular de Martínez Silva que el taxista estuvo entre las 11 y las 12 de la noche del pasado jueves 8 de agosto en el sitio donde fue localizado el cuerpo de Ma. Lourdes, esto mediante el sistema de georeferencia del aparato.

Celos, la causa del crimen

Ma. Lourdes habría terminado su tormentosa relación amorosa con el taxista José Martín Martínez Silva, debido a que él era muy celoso, continuamente le quitaba su teléfono celular para revisarle llamadas o mensajes, además de la golpeaba de manera constante.

La hermana de la fallecida, quien también labora en el mismo restaurante, señala que la noche del jueves 8 de agosto, alrededor de las 8:30 de la noche, ellas salieron de sus labores y como de costumbre se despidieron en la parada de camiones, esa sería la última vez que vería con vida a Ma. Lourdes, pues cerca del domicilio de ésta, por la calle Diana Cazadora, ya la estaba esperando a bordo del taxi su pareja sentimental, Martín, quien condujo a Lourdes a una casa en obra negra cercana al domicilio de ella (algunos 100 metros), en donde discutieron y en cuyo sitio Martín golpeó a la mujer, a la que luego estranguló para causarle la muerte.

Un vecino, pieza clave en las investigaciones, que acababa de salir de su trabajo y como de costumbre se dirigía a su casa a pie, pasó por la casa en obra negra y se le hizo extraño ver dentro de lo que será la cochera, un taxi en el cual Martín trataba de subir un bulto en la parte trasera, y es donde el testigo se percata que era el cuerpo de Lourdes, de quien pensó que estaría ebria, más no muerta, por lo que continuó su camino sin darle mayor importancia al hecho, pues sabía que ambos eran pareja sentimental.

Martín agarró su taxi y se dirigió entre las 11 y 12 de la noche al poblado de San Cayetano, en donde tomó una brecha rumbo al predio El Verde, y a las orillas del río Mololoa bajó el cadáver y lo cubrió con unas ramas, para enseguida retirarse del lugar.

Para el día 11 de agosto Martín fue a la casa de la mamá de Lourdes para preguntar por ella, y la señora le vio un golpe al taxista en el rostro, indicándole éste que unos sujetos lo habían querido asaltar y que le habían dado un “cachazo”, tratando con ello de ocultar el morete recibido durante la pelea con Lourdes.

El día 12 personal de homicidios localiza el cuerpo sin vida de Ma Lourdes, y tras entrevistarse con testigos y familiares de la víctima, centran su sospecha en Martín, a quien lo señalaban de agresivo y golpeador.

Para el 15, personal de la Policía Nayarit entrevistan a Martín sobre el hecho, y este comienza a confesar su delito, ante lo cual optan por presentarlo al agente del Ministerio Público del Fuero Común del área de homicidios, quien la tarde del martes 16 de agosto decide llevarlo a audiencia inicial de vinculación.

Vinculación a proceso

La audiencia Inicial comenzó a las 17:17 horas del martes 16 en la sala 1 del Centro de Justicia Regional Penal, cuyo titular es el juez Rodrigo Benítez, y ante el cual el agente del Ministerio Público del Fuero Común formuló la imputación por homicidio calificado a José Martín Martínez Silva, a quien se le informó a detalle su participación en los hechos, y todos y cada uno de los elementos de prueba, incluyendo las coordenadas de su teléfono celular el día del crimen y la hora y lugar en donde abandono el cadáver de su ex mujer.

Además, se le informó de la declaración de al menos 6 testigos, entre ellos uno de sus vecinos, así como hermanas y madre de la fallecida. A Martín parecía que todo se le derrumbaba, y se quedó callado, escuchando y pensativo.

Concluida la participación ministerial, el juez de oralidad le cuestionó a Martín si deseaba declarar algo al respecto, ante lo cual respondió seguro y sereno: “Me reservo el derecho”. El fiscal solicitó entonces se apertura el debate de vinculación a proceso. 

El juez Rodrigo Benítez le indicó a la defensa de oficio (no llevó Martín abogado particular) si aceptan el debate de vinculación a proceso, o si deciden por la ampliación del término constitucional, pero antes se adelanta Martín y micrófono en mano cita: Que se me vincule a proceso de una vez”.

Entonces la Fiscalía aporta todas las pruebas del caso y señalamientos de testigos, lo cual es aceptado por el propio Martín, quien pide además, se le vincule a Proceso Penal, y su defensa se abstiene al debate a petición del inculpado, mientras que el ministerio público solicita al juez la prisión preventiva oficiosa como medida cautelar para Martín, y pide lo recluyan en el Penal Venustiano Carranza de Tepic. El juez acepta la petición.

Una vez que Martín escuchó toda la acusación en su contra, fue cuestionado por el juez Rodrigo Benítez, quien le preguntó si estaba de acuerdo en esos señalamientos de culpabilidad, y Martín contesto seguro: “Estoy de acuerdo”.

Ahí el ministerio público solicita de nueva cuenta al juez de oralidad que le imponga al implicado en los hechos una pena privativa de la libertad no menor de 25 años y máxima de 50, además de que le imponga una sanción por reparación de daño por la cantidad de 369 mil 562 pesos; es decir, 73 pesos diarios, aunado a los 70 días de salario mínimo para pagos de gastos funerales.

El juez le indica a Martín la posibilidad de someterlo a un procedimiento de juicio oral, en donde podría aportar pruebas a su favor, llamar a testigos y confrontar a policías, peritos y ministerio público, además de poder solicitar una ampliación al término constitucional, cosa que Martín no acepta, y le indica al juez que desea irse por el juicio abreviado, en el cual acepta cada una de sus partes presentadas por la Fiscalía

Juez: “¿Acepta el procedimiento abreviado”?

Martín: “Sí, señor”.

Juez: “¿Acepta ser sentenciado a base de pruebas aportadas por la Fiscalía?”

Martín: “Acepto”.

Juez: “¿Acepta las sanciones que solicita el ministerio público en su contra, como es la sentencia y la reparación del daño?”

Martín: “Acepto”.

Juez: “Se cierra el procedimiento ordinario y se da inicio al proceso abreviado. ¿La sentencia quiere que le sea notificada por escrito a las partes, o desea que se haga público como hasta hoy?”

Martín: “Que sea por escrito”.

Previo a retirarse, José Martín toma el micrófono y se dirige a su familia, sobre todo a sus hermanas quienes estaban presentes en la sala, y les dice: “Perdónenme, vengo arrastrando muchos errores del pasado que hoy me cobran muy cara la factura, les pido perdón por todos los malos momentos que les estoy haciendo pasar. Les fallé en esta vida, perdónenme” y enseguida es retirado del lugar por policías estatales, quienes a bordo de una patrulla lo trasladarían al penal de Tepic, en donde esperaría su sentencia.

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