-
El gobierno de Sinaloa entregó a la SEDENA 5 millones de pesos de un seguro de vida para elementos que mueren en el combate a la delincuencia organizada
Culiacán.- Cada una de las familias de los cinco militares que fallecieron el pasado viernes durante una emboscada de parte de grupos delincuenciales a un convoy del Ejército recibirán el pago de un seguro de vida que el Gobierno de Sinaloa tiene asignado para elementos policíacos, militares o marinos que pierden la vida en la lucha contra la delincuencia organizada.
El gobernador de Sinaloa, Mario López Valdez, anunció que se entregarían cinco millones de pesos directamente a la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) para que sea esta dependencia quien otorguen este dinero a los familiares de los cinco elementos, a razón de un millón de pesos por cada una de las víctimas, que es la misma cantidad que tienen contemplada para las fuerzas estatales.

A una semana de ocurrido el ataque, han trascendido los nombres o historias de algunos de los soldados que murieron aquella madrugada del 30 de septiembre a manos de al menos 40 sicarios fuertemente armados que los emboscaron en el ingreso a Culiacán, cuando trasladaban desde Badiraguato a un hombre herido horas antes durante un enfrentamiento, mismo que inicialmente se identificó como Julio Oscar Ortiz Vega, alias “El Kevin”, pero de quien después se supo se trataba en realidad de Aureliano Guzmán Loera, alias “El Guano”, hermano de Joaquín “El Chapo” Guzman.
Cristian salvó la vida de "El Guano" y más tarde fue asesinado
"Murió haciendo lo que más quería", dijo la pareja del Cristian, un cabo de sanidad asesinado junto con otros cuatro compañeros de armas durante la emboscada, el mismo que horas antes había auxiliado a Aureliano Guzmán, quien resultó herido de bala en una pierna y un brazo tras en enfrentamiento con los militares en Bacacoragua.
“Sale pariente, con eso se te va a pasar el dolor”, así le indicó Cristian a "El Guano" o "El Kevin" mientras le aplicaba una inyección de morfina, instantes después del enfrentamiento. El hermano de "El Chapo" se quejaba lastimosamente y los militares trataban de auxiliarlo en medio del monte, aluzándose con lámparas de mano, según se puede constatar en un video difundido por Grupo Milenio.

Cristian tenía 26 años y era originario de Mazatlán. Causó alta en el Ejército en 2011, a la edad de 21. “Era de gran calidad humana y su interés por preservar la salud de sus compañeros lo motivó a clasificarse en el servicio de sanidad”, destacó uno de sus comandantes.
Estuvo cinco años y siete meses como militar al servicio de la patria; causó alta con el rango de soldado de infantería en la 24 Compañía no Encuadrada, con sede en San Ignacio, Sinaloa.
Colaboró para estabilizar al criminal herido, quien posteriormente fue rescatado por criminales que atacaron con armamento de alto poder al grupo de militares que lo trasladaban a un hospital de Culiacán.
LOS OTROS "HÉROES DE LA ACTUALIDAD"
De estos “héroes de la actualidad”, como los consideró el secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, el más joven tenía 20 años y solo uno de servicio en el Ejército; era originario de Mazatlán y le sobreviven sus padres.
Otro era un sargento segundo de infantería que nació en Orizaba, Veracruz, y causó alta en las fuerzas armadas hace 11 años y cuatro meses; tenía 34 años y dejó a su pareja, hijas y padres.
También murió un cabo conductor de 46 años originario de Zamora, Veracruz, de los cuales 24 años y seis meses los dedicó al servicio de las armas; durante su trayectoria fue recompensado con diversas condecoraciones.

El otro conductor del Hummer incendiado, era también cabo, aunque este nacido en Oaxaca, de 40 años, de los cuales 20 fue militar. Recibió condecoraciones de perseverancia de cuarta y quinta clase por prestar servicios de manera destacada durante 10 y 15 años.





Deja tus comentarios