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Al término de su mandato deja inconcluso un centro de convenciones, el paso a desnivel en el Cerro del Fortín, el reclusorio regional y el hospital de la mujer, que no cuenta con equipamiento y tampoco funciona, además de millonarios adeudos con proveedores
Ciudad de México.- En víspera de que concluya su sexenio, Gabino Cué deja una gobierno cuestionado, principalmente por el incumplimiento de obras, adeudos a proveedores y con mayores niveles de inseguridad.
Entre la infraestructura que deja inconclusa está el centro de convenciones y un paso a desnivel en el Cerro del Fortín, además del proyecto de transporte Sitibus, dos supercarreteras —en la Costa y el Istmo—, un reclusorio regional y el hospital de la mujer, que no cuenta con equipamiento y tampoco funciona.
En el caso del centro de convenciones —con una inversión cercana a 600 millones de pesos—, generó polémica por planear el estacionamiento en el Centro Histórico y por daños ambientales; el Frente de Defensa del Cerro del Fortín se opuso al proyecto y al final se canceló.
“Se esperaba mucho de un gobierno distinto al PRI, un gobierno que tuvo el mérito de ganarse el apoyo popular”, dijo el especialista Isidro Yescas Martínez.





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