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Habían pagado 10 mil pesos cada uno por llegar a la frontera norte, los dejaron sin dinero y pertenencias; a la niña se le tuvo que amputar por prescripción médica la pierna hasta la rodilla
Tepic.- Su vida cambió al buscar una oportunidad de trabajo en la frontera, cortando tomate junto con su hija. Rocael Mendoza y Amarilis de 13 años salieron de Guatemala la semana pasada y el pollero al que le pagaron los dejó sin dinero, ni ropa en Tepic, por lo que decidieron seguir su viaje en tren, pero al intentar subirse, la menor se resbaló y el ferrocarril le cercenó su pie izquierdo.
Desde el primer momento se les brindó apoyo. La menor fue sometida a una operación de 5 horas en la que le amputaron su pie, debajo de la rodilla. Ahora necesitan el apoyo suficiente para mantenerse en Tepic, para que Amarilis pueda recibir una prótesis para regresar a su natal Guatemala donde los esperan sus 3 hermanos y su madre.
“Iba a agarrar el tren pero no lo agarró, se cayó, pero gracias a Dios yo no me fui. Pero gracias a Dios la libramos, solo mi nena quedó tirada. Ya casi ya está, le quitaron su pierna y me dicen que me van a ayudar con la prótesis. Me gustó el apoyo porque aunque no llegue normal, gracias a dios, bendito dios me van a dar esa cosa para andar, va a caminar y lo vamos a buscar una original para que no se quiebre en guatemala”, compartió el señor Rocael Mendoza.
Como todas sus pertenencias desaparecieron, el señor Rocael pide el apoyo de la sociedad ya que requiere calzado del número 4, calcetines y ropa interior que es lo más indispensable en este momento.
El apoyo para comida no le ha faltado y agradeció a los nayaritas el buen corazón que los caracteriza.
“Nosotros somos pobres, en Guatemala no tenemos nada por eso estamos echando la familia para poder comer, porque somos pobres. Tengo mi rancho pero no tenemos nada y estuve buscando para dar a mi esposa, pero me dejaron desnudo y mi nena se puso mal. Pero dios bendiga que me van a ayudar a mi, me están apoyando con unos centavitos para comer y dios bendiga a los hijos de México que me están ayudando y de Guatemala también. Gracias a todos los que me dan unos centavitos”, agregó.
Los polleros le quitaron 10 mil pesos cada uno, por lo que se presume que eran dos. Rocael dijo que ya no volverá a intentar irse a la frontera a trabajar, mejor cosechará maíz, frijol y cuidará a sus 5 patos, para poder alimentar a su familia.
Amarilis se encuentra en el Hospital Central de Tepic, en la cama 107 de pediatría escolares. Cualquier apoyo, se puede dejar con las trabajadoras sociales y se entregará directamente al señor Rocael, quien en todo momento está cuidado a su pequeña.




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