-
El movimiento lo encabeza Isnilon Hapilon, uno de los líderes extremistas más buscados por Estados Unidos
Ciudad de México.- Milicianos encapuchados afines al Estado Islámico ocuparon este martes diversas áreas de la ciudad filipina de Marawi, en la isla sureña de Mindanao, y se enfrentaron a fuerzas del ejército en un grave suceso que dejó al menos 3 muertos y 12 heridos entre los uniformados gubernamentales, según informaron los medios locales.
Un portavoz del ejército, el teniente coronel Jo-Ar Herrera, indicó que la confrontación comenzó en torno a las 2 de la tarde, cuando los habitantes de una de las barriadas de la urbe -donde residen más de 200 mil personas- alertaron a las fuerzas de seguridad sobre la presencia de decenas de insurgentes.
Quince militantes se habían escondido en un apartamento de la localidad y entre ellos figuraba también uno de los personajes más buscados de Filipinas: Isnilon Hapilon, uno de los cabecillas más significados del movimiento Abu Sayyaf, por el que Estados Unidos ofrece una recompensa de 5 millones de dólares.
La versión oficial es que el intento por capturar a Hapilon degeneró en una batalla campal, cuando otros miembros de Maute acudieron en su ayuda.
El presidente Rodrigo Duterte tuvo que acortar su visita a Rusia y decretó la ley marcial en toda la isla de Mindanao en un signo de la incertidumbre que ha generado esta arremetida pese a que el jefe del Estado Mayor del ejército filipino, el general Eduardo Año, declaró a la emisora CNN Filipinas que sus tropas tenían "el total control" y estaban acabando "uno por uno" con los insurgentes, cuyo número cifró en poco más de medio centenar.
Esta es la tercera ocasión en la reciente historia del país en la que un mandatario declara la ley marcial. Lo hizo Ferdinand Marcos en 1972 en todo el país y la presidenta Gloria Arroyo en 2009.
El general Restituto Padilla, admitió que al caer la noche continuaban "los tiroteos esporádicos" en diversas partes de la población y que habían recibido informaciones de que los milicianos habían ocupado un hospital y otros edificios de la localidad.
El propio Secretario de Defensa, Delfin Lorenzana, reconoció que los islamistas habían quemado varios emplazamientos de la metrópoli como la cárcel, dos colegios y hasta una iglesia, y que los milicianos seguían "ocupando la principal calle de Marawi".
"Toda la ciudad está a oscuras y hay francotiradores de Maute. Por eso las tropas están esperando refuerzos", añadió Lorenzana.
El Estado Mayor de los militares difundió un comunicado en el que se explicaba que su objetivo es "terminar" con Hapilon.





Deja tus comentarios