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"Los contrincantes fueron groseros, se pasaron, se excedieron, no soy rencoroso y veo para adelante"
Tepic.- El virtual gobernador electo de Nayarit, Antonio Echevarría García, es franco: en la elección de 2018 la forma de derrotar al PRI o a cualquier partido político es mediante una gran alianza de partidos con la sociedad. "Si queremos que esto cambie, debemos ir en el mismo paquete", sostiene.
Sin experiencia política en administración pública, sin ser militante de algún partido, pero amante de la charrería, del frontón, del mole y de los caballos cuarto de milla, a sus 44 años Echevarría García gobernará Nayarit, cobijado por una alianza que agrupó al PAN, PRD, PT y PRS.
"Creo en las alianzas en la política y en las empresas, este es el mundo de las alianzas y si queremos trascender, hay que hacer alianzas. Ese es el llamado a los partidos, si lo pudieron hacer por Nayarit, ojalá lo puedan hacer por México", señala.
En entrevista con EL UNIVERSAL, el empresario rechaza ser un "heredero de la alternancia" y deja claro que su padre, el ex gobernador Antonio Echevarría, y su madre, la senadora Martha Elena García, no meterán la mano en su gobierno.
En el tercer piso de la sede de Grupo Alica —consorcio que agrupa a empresas de siete familias de Nayarit y que dirige desde hace cuatro años—, anuncia una cruzada contra la corrupción: "Porque no se vale que les valga madre que se muera una persona con tal de robarse un peso", dice.
¿Qué viene para Nayarit?
—Viene un nuevo tiempo. Somos gente de trabajo, de equipo y vamos a gobernar para todos los nayaritas.
Llega una alianza de partidos, ¿cómo conformar un gabinete?
—Lo vamos a comenzar cuando tengamos la constancia de mayoría. En mi gobierno estarán personas del PAN, del PRD, del PT y PRS, así como ciudadanos que quieran un nuevo Nayarit.
¿Se necesitan alianzas para derrotar a un partido hegemónico?
—Claro que son necesarias, pero no solamente de partidos, sino con los ciudadanos. Debemos estar todos, convencernos de participar para llegar al objetivo de ganar y no sólo ganar, sino llegar con el compromiso de hacer un buen gobierno.
¿Por qué ganó?
—Porque hicimos una campaña muy cercana a la gente, porque la gente nos conoce, desde mis tatarabuelos somos de Nayarit, la gente sabe a qué nos dedicamos, nos ve en la calle y saludamos a todos sin discriminar a nadie. Somos gente normal, común y corriente, de carne y hueso, nuestro paso por la vida es pasajero y uno llega a administrar bien para dejar un buen legado.
¿Al ganar de la misma forma que lo hizo su padre hace 18 años, se considera heredero de la alternancia en Nayarit?
—No, eso no existe y menos en estos tiempos en los que hay democracia. La gente emitió su voto porque analizó los perfiles de todos los candidatos. Nosotros no compramos ni un solo voto, ni una sola conciencia. Aquí no hubo herencia, aquí el pueblo se expresó y las urnas se retacaron de votos.
¿Qué aprendió del gobierno de su padre que no repetiría en el suyo?
—Hubo cosas buenas y malas, somos humanos. Del gobierno de mi padre me gustó la honestidad, al echar a andar este principio de combatir la corrupción, es un principio básico que tendrá mi gobierno. Vamos a acabar con la impunidad y la corrupción.
Tras ganar, ¿habrá revancha o una venganza política?
—Los contrincantes fueron groseros, se pasaron, se excedieron, no soy rencoroso y veo para adelante, hoy lo que quiero es que Nayarit salga adelante. Yo no voy a enfrascarme en pleitos estériles. Nada de revanchas ni venganzas. Pero vamos a aplicar la ley.





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