¿Y los estadios apá?
* Con la crisis económica que vivimos y los drásticos recortes presupuestales que el país entero ha sido objeto, ¿cómo se verá ante la opinión pública nacional que Nayarit, un estado subsidiado por la Federación, gaste una inmensa fortuna en algo que no ocupa?
>
Hace unos meses, con bombo y platillo, se dio el arranque a los trabajos de construcción de los estadios Bicentenario, para conmemorar como en toda la República, los 200 años de la independencia de México, algo loable y digno de celebrar. Desde entonces, somos una nación independiente y dueños de nuestro destino, pero tal parece que todo ese brío…. se convirtió en un gran escalofrío.
La otrora majestuosa “cachucha” del Nicolás Álvarez Ortega, el popular NAO, que mi querido maestro, el ingeniero José Robles Uribe describiera en su cátedra profesional, como una “maravilla de la ingeniería civil”, la que resistió por casi 60 años el inclemente paso del tiempo y un nulo mantenimiento, no pudo resistir las tentaciones del desarrollo y las ocurrencias de algunos, en menos de 10 días se convirtió en polvo.









