>Monterrey.- Se supone que ya no había morbo en torno a los estrategas, pero no se confiaron y decidieron modificar el ritual previo a los cotejos. Víctor Manuel Vucetich y José Manuel de la Torre, hasta este viernes eran rivales en la carrera por ocupar el banquillo nacional, se saludaron cerca de los vestuarios, en lo más oscurito posible. Luego de varios días cargados de tensión, ambos se unieron para liberarse un poco. Ya no se voltearon a ver en el camino rumbo a sus respectivas bancas. La cortesía terminó... Comenzaba el futbol.
El Monterrey de Vuce hizo más durante la primera mitad, suficiente para conseguir una importante victoria (2-0) y mantener el invicto. Las cinco igualadas que ha registrado le impide ser líder general, pero ya habrá tiempo para medirse con el Cruz Azul.
Los Rayados, esos que mantendrán a su entrenador pese a la tentación que representa el Tricolor, gobiernan los partidos con base al control de la pelota, virtud básica para Vucetich, quien anoche recibió innumerables pleitesías.
Las tribunas del estadio Tecnológico se cimbraron gracias a una afición embriagada de emoción, eternamente agradecida con un hombre que, para ellos, prefirió a La Pandilla por encima de la Selección Nacional. No toman en cuenta los argumentos familiares que dio el experimentado director técnico, quien mantuvo su hegemonía sobre el "Chepo" de la Torre.
Cero derrotas en siete enfrentamientos ante el hombre con el que vivió una sui géneris competencia durante las más recientes semanas (cuatro victorias y tres empates).
Los Diablos Rojos pudieron igualar en el complemento, pero Héctor Mancilla y Carlos Esquivel carecieron de la lucidez que Jesús Zavala presumió en aquel remate con la cabeza que venció a Alfredo Talavera (16').
La confrontación terminó cuando Francisco Gamboa marcó aquel autogol (81'). El central se llevó las manos a la cara, no había tiempo para reponerse.
De la Torre lo lamentó desde la banca, la que abandonó para volver a estrechar la mano de su adversario y verdugo.





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