>México.- Los aficionados de América y Pumas mueren por ver un choque entre ambos en la final, pero necesitan que sus clubes enmarquen uno de esos episodios que suceden muy pocas veces en la vida... quizá se le pueda llamar milagro.
En Liguillas, sólo seis veces ha ocurrido que los dos equipos que cerraron la vuelta de sus respectivas semifinales como visitantes accedan a la final. De concretarse la eliminación de Monterrey y Santos, sería apenas la tercera en torneos cortos; azulcremas y felinos tienen todo un reto estadístico.
El conjunto amarillo se ha visto involucrado en dos de esas seis ocasiones en que ambos "abajeños" conquistan la final como visitantes. El saldo es más que favorable para los de Coapa, ya que en ambos casos levantaron el trofeo de campeón (Verano 2002 ante Necaxa y Clausura 2005 vs. Tecos).
Sin embargo, este domingo los clubes capitalinos encaran una situación tan adversa que es difícil encontrar un escenario peor cuando se juegan fases finales.
Con desventaja en el marcador, en canchas infernales y con rivales de planteles poderosos, ambas escuadras capitalinas están a 90 minutos de quedar eliminadas de la Liguilla, si no logran un triunfo que los auriazules necesitan concretar por la mínima y sus pares azulcremas por dos tantos.
Los jugadores y directivos capitalinos tienen la esperanza de que vuelva a la final un choque entre Pumas y América, que tanta pasión y polémica generó en la década de los 80 y principios de los 90 en el siglo pasado.
Los elementos de ambos clubes consideran que en la gesta de esta noche, tanto en el estadio Corona como en el Tecnológico, saldrán con vida.
"No hay algo complicado. Son dos goles de diferencia y vamos por eso", afirma categórico Michel Bauer, presidente de la escuadra azulcrema.
Mario Trejo, director deportivo de los Pumas, tampoco cree que su eliminación esté sellada. Por el contrario, manifiesta que salir de su estadio no conlleva necesariamente perder, porque eso sólo es una creencia arraigada en el imaginario popular, pero en la cancha nada está escrito.
"Ése es otro mito en el futbol mexicano: Creer que por estar en casa voy a ganar, no es cierto, primero hay que jugar el partido y superar al rival, que es lo importante", refuta.
El americanista Vicente Sánchez tampoco se asusta por el escenario de ganar por dos goles en Torreón y quiere que su equipo sea paciente para lograr el objetivo.
"No hay que desesperarse. La desesperación es todo en este partido. Hay que jugar muy tranquilos, ir a ganar, porque es un partido de semifinal. Las Liguillas se juegan así, todas son difíciles", describe.
Mientras tanto, el atacante felino, Dante López, no se intimida ante las individualidades de Rayados, acostumbradas a definir encuentros.
"Pesa más el corazón, las ganas y las ansias que tenemos como equipo de estar otra vez en una final" y de forjar un milagro capitalino
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