La Máquina tiene enorme deuda

- Dic 18, 2010

>• Cruz Azul no tendría por qué ser considerado grande cuando no ha ganado un sólo título en la década que está por terminar, después de haber sido desplazado como el equipo que más campeonatos había conseguido antes del 2001

México.- Se habla de que la grandeza de los clubes se mide, entre otras cuestiones, por la cantidad de títulos que se obtienen.

Si el futbol mexicano hubiera nacido apenas en este siglo, Cruz Azul no tendría por qué ser considerado entre los llamados "grandes" [Guadalajara, América y Pumas] al ser el único que no ha ganado un solo título en el ámbito nacional e internacional, a pesar de ser el que más finales ha disputado.

La malaria que invade a La Máquina la ha hecho perder la segunda posición como el cuadro que más campeonatos había ganado, que ostentó hasta finales del siglo XX. En este nuevo milenio, no sólo perdió el subliderato, sino que cayó hasta el cuarto puesto, viendo como América, su odiado rival, y el Toluca, lo dejaban atrás sin poner la mínima resistencia.

Cruz Azul ha agrandado su deuda en lo que va del siglo XXI. La gran Máquina armada durante los 70 de la centuria anterior, perdió velocidad, jerarquía y grandeza durante los 80 y 90, dos décadas en donde sólo obtuvo un campeonato (Invierno 1997).

El nuevo siglo trajo esperanzas, pero también crisis. Se inició con la gran camada surgida de Cruz Azul Hidalgo, que encaminó al club para jugar la final de la Copa Libertadores ante el Boca Juniors, la cual se perdió en penaltis. De ahí, la historia cementera ha sido de altibajos.

Las altas notas deportivas, porque debe haber mérito en llegar a seis finales, se han combinado con escándalos extradeportivos, que han resonado.

En el Clausura 2003, la directiva dio de baja a todo el plantel por bajo rendimiento; en 2005, su técnico Rubén Omar Romano fue secuestrado y elementos como Salvador Carmona y Aarón Galindo dieron positivo en controles antidoping.

Además, por faltas administrativas, en el Clausura 2007, fueron descalificados de las semifinales al alinear al mismo Carmona, quien reincidió en el dopaje. Todos estos tropiezos fueron aprovechados por los otros grandes.

En el acumulado: torneos locales e internacionales, Pumas y América triunfaron en tres finales, mientras que las Chivas sólo ganaron una. Otros clubes no tan populares: Toluca y Pachuca, han ganado títulos y prestigio.

Esto acrecienta la deuda para la causa celeste.

El siglo XXI no ha hecho más que agrandar su crisis de resultados. De acuerdo a los números, la grandeza cementera parece cosa del pasado.

 

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