Chepo observa a jugadores en CU

- Ene 17, 2011

>• El técnico del Tri arribó con naturalidad al recinto de Pumas y no pudo escapar a la revisión por parte de los elementos de seguridad

México.- Casi pasa desapercibido, de no ser por la implacable sonrisa que reflejaba en su rostro al todavía no ser víctima de las infaltables críticas por un posible mal trabajo al frente del Tri.

José Manuel de la Torre dejó a un lado lujos, choferes o comitivas ostentosas para llegar a pie al estadio Olímpico Universitario y presenciar el partido entre Pumas y Santos, con todo y el homenaje para Sergio Bernal.

Llegó con la mayor naturalidad al recinto felino y quizá por ello no pudo escapar a la rigurosa revisión por parte de los elementos de seguridad.

Gustoso y simpático, ''El Chepo'' abrió los brazos y las piernas para comprobar que no trajera armas punzocortantes, explosivos, botellas o cualquier otro artículo que pudiera poner en riesgo la integridad física de los asistentes.

De él dependerá, que a partir de febrero, no peligre la salud mental de los seguidores del Tricolor con un buen resultado, el 9 de febrero.

Pocos notaron la presencia del técnico nacional. Uno que otro conocedor de los rostros más importantes del futbol nacional se le acercaba para pedirle una fotografía del recuerdo, que nunca negó.

Cuando por fin pudo ''librarse'' de sus seguidores sacó un boleto como el de los otros cerca de 35 mil espectadores. Sólo que el suyo estaba arrugado y un tanto maltratado.

¿Por dónde entro? ¿Cuál es la puerta 16?, preguntó José Manuel, acompañado por su auxiliar técnico en el combinado verde, Salvador Reyes Jr., a una de las edecanes, mientras buscaba entrar por la puerta 15, donde le impidieron ingresar al inmueble de Ciudad Universitaria. ''Es que nunca he venido por acá'', se defendió el flamante estratega nacional.

Cuando por fin le informaron cuál era el lugar por el que podía ingresar, no pudo evitar a los reporteros con su insistente grabadora, pero ideó una escapatoria retórica para no declarar: ''Por el momento no tengo comentarios, vengo a trabajar''.

Eso sí, antes saludó a los representantes de los medios de comunicación con las buenas tardes, que lucieron sinceras y llenas de buenos deseos, una contradicción para su fama de tener un amargo carácter.

Entró al Olímpico Universitario sin perder la sonrisa, no sin antes una necesaria revisión de que su boleto no fuera falso.

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