>México.- Alma y corazón de acero, imbatibles gladiadores en el campo de batalla, siempre buscan la gloria y pagan con sangre las derrotas.
Los hombres de los Acereros de Pittsburgh son así, no podrían ser diferentes debido a su linaje.
El club tuvo su orígen en 1933, lo fundó Art Rooney, quien lo nombró Piratas de Pittsburgh, como el equipo profesional de beisbol.
Desde entonces la franquicia, la más antigua de la Conferencia Americana, (AFC) pertence a la familia Rooney, que se encargó de convertirlos en una dinastía de la NFL, la más ganadora en Super Bowls.
Los Acereros poseen seis trofeos Vince Lombardi, más que cualquier otro e quipo de la liga. Ganaron los Super Bowls IX, X, XIII, XIV, XL y XLIII, fueron derrotados en el XXX y buscarán su séptimo anillo de campeonato el próximo 6 de febrero en el XLV.
Los primeros cuatro laureles los consiguieron de la mano del quarterback Terry Bradshaw, el corredor Franco Harris, los receptores Lynn Swann y John Stallworth. Contaban con Chuck Noll como coach.
Los triunfos llegaron principalmente gracias al trabajo de la defensiva conocida como la Cortina de Acero, conformada por los frontales Joe Greene, L.C. Greenwood, Ernie Holmes, Dwight White, y los linebackers Jack Lambert y Jack Ham.
La defensiva ha sido por décadas la especialidad de los Acereros. Estre sus logros destacan seis nombramientos del Jugador Defensivo del Año: Greene (1972 y 1974), Lambert (1976), Mel Blount (1975), Rod Woodson (1993) y James Harrison (2008).
Además llevan tres jugadores nombrados Novatos Defensivos del Años: Greene (1969), Lambert (1974) y Kendrell Bell (2001).
Una nueva generación de jóvenes —entre los que destacan el pasador Ben Roethlisberger, el defensivo profundo Troy Polamalu y el linebacker James Harrison— retomó el ejemplo de sus ancestros y se convirtieron en los nuevos ídolos de Pittsburgh.
La Cortina de Acero se rediseñó con los nombres de Harrison, James Farrior, LaMarr Woodley, Lawrence Timmons, Casey Hampton y Brett Keisel. Ellos han sido los protagonistas en las victorias de los Acereros en el Super Bowl XL y XLIII.
El honor de Pittsburgh está en juego, el rival en turno son los Empacadores de Green Bay. Los gladiadores con alma de acero ya prepararon su armadura oro y negra.
Su casta combativa los impulsa, la sed de gloria los mantiene con vida. Los nuevos Steelers heredaron su pasado y harán de su guerra un hito.





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