>• Pese al revés 1-0 frente al Atlante, José Luis Sánchez Solás no renunciará como estratega de los Estudiantes-Tecos
Zapopan.- Ni siquiera deseaba llegar al vestuario. Ahí, en la soledad de la banca, José Luis Sánchez Solá contempló absorto el lienzo verde en el que se dictó la sentencia que él mismo se puso. No la cumplirá, porque la valentía que le sobró el martes desapareció ayer.
Pese al revés (0-1) y la amargura, el Chelís no renunciará como estratega de los Estudiantes-Tecos, equipo que fue incapaz de rescatar unidades ante unos Potros con armadura de Hierro, pero corazón de pollo.
El polémico entrenador adelantó que si los tapatíos no superaban a los azulgrana, se haría a un lado. El rival se esmeró en mantenerle el puesto, por más que la amenaza haya sido otro ardid para intentar levantar anímicamente a sus dirigidos.
"Sigo siendo el director técnico y estoy muy honrado", declaró, luego del cotejo. "No soy nadie para definir el destino. Me trajeron para algo y voy a seguir".
Sánchez Solá tuvo más respaldo de los adversarios que de sus propios futbolistas. Giancarlo Maldonado, Francisco Fonseca y Reimond Manco rayaron en lo ridículo. El venezolano hasta falló un penalti (72').
Christian Bermúdez fue el único capaz de horadar el marco estudiantil. Su remate careció de belleza. Qué importó, le sobró efectividad (56').
Parecía el inicio del fin para los Estudiantes. El panorama se complicó todavía más con la expulsión de Christian Martínez, tras derribar a Maldonado dentro del área.
Juan Carlos García Rulfo ingresó al paredón de fusilamiento. Era su primera acción en el Máximo Circuito... Y atajó el disparo.
Displicencia que pudo costarle caro. En el ocaso, Gustavo Cabral estrelló el balón en el travesaño. Se esfumó el ánimo del Chelís, quien -por ahora- sigue al frente del equipo.





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