>México.- Fue una acrobacia insuficiente para su alegría. Extático, con la pupila dilatada, en visible estado de emoción, aún después del partido, Luis Fuentes no cabía en sí de la felicidad que le generó darle el pase a semifinales a su equipo. Su celebración circense se quedó corta para lo que significó su gol.
Dio un cabezazo seco que Walter Ayoví no pudo evitar que se anidara en la cabaña de Jonathan Orozco. Era el 2-0, el tanto que provocó que esta semana se vean las caras con el Guadalajara por un boleto a la final. También el que terminó por destronar al monarca Monterrey. Universidad seguirá como único bicampeón en torneos cortos.
Cuando el canterano puma vio que la trayectoria del balón era coreada por su tribuna como gol (75'), corrió para tomar impulso y hacer unas marometas espectaculares. Así "murió" Rayados.
Apenas sonó el silbatazo final, Guillermo Vázquez se enfiló hacia el vestidor, pero observó al público que no dejaba de corear el clásico "¡Cómo no te voy a querer!", que estaba por cumplir 15 minutos de entonación. El técnico felino saludó, arengó a sus seguidores a seguir cantando, agitó su saco sacando todo el orgullo universitario que lleva desde la cuna futbolística. Esa seriedad acostumbrada en su rostro se resquebrajó en una sonrisa infinita.
El joven estratega universitario se ha convertido en una revelación y ayer estuvo acompañado por héroes inesperados, que conforman la generación del eterno regreso.
Los Pumas no sólo no se rinden ante la adversidad, sino que son capaces de darle vuelta. Lo hicieron en el Clausura 2009 ante los Estudiantes Tecos, la campaña anterior frente a Cruz Azul y en esta ocasión ante el Monterrey.
Además de Fuentes, se presentó Efraín Velarde para iniciar la gesta local al pie de la torre de Rectoría.
El Chispa demostró que hay playeras que sólo con verlas invitan a realizar proezas. Para el zaguero felino, la de Monterrey es su favorita: los dos únicos goles que tiene en la Primera División se los ha hecho a los regios. En la primera ocasión (Clausura 2004), los del Pedregal se coronaron (¿Presagio?).
Una "palomita" suya a centro de Javier Cortés (5') abrió la lata de Víctor Manuel Vucetich. Sin embargo, el triunfo puma se gestó en el momento en que se entregaron las alineaciones.
Vázquez salió con su arsenal ofensivo desde el puntapié inicial. Dante López, Martín Bravo, Juan Francisco Palencia y Juan Carlos Cacho aparecieron. "VuceMou(rinho)" prefirió agazaparse. Así lo planeó el afamado Rey Midas y así murió su reinado.
Nadie hubiera imaginado que Luis Fuentes y Efraín Velarde fueran los encargados de la epopeya. Pero hasta en esas apariciones, Memo mostró sus virtudes de entrenador. Puso al Chispa de lateral, a veces casi extremo —en todo el torneo jugó de central— y tuvo el genio de sustituir a un "tocado" Israel Castro por el propio Fuentes y lanzar a David Cabrera a la contención, después de arrancar como defensa junto a Darío Verón y Marco Antonio Palacios.
Con el cabezazo de Fuentes todo acabó. Rayados terminó fundido por el calor de CU, quizá también aburrido de haber disparado tres veces a gol en 90 minutos. La impotencia de perder los arrastró hacia la eliminación.
De lado de Universidad ya se preparan los partidos ante Chivas. Pero se dan tiempo para celebrar, tomar motivación para enfrentarse a otro grande. Eso sí, la felicidad del Olímpico Universitario no era tan grande como la de Luis Fuentes, después de marcar el gol del pase de Pumas a las semifinales.





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