Cruz Azul 2-0 al Morelia en la ida

- Mayo 13, 2011

>• Una pifia de Vilar descompone al Morelia y La Máquina del "Ojitos" tiene lo que necesita para manejar el juego de vuelta

Cruz Azul volvió a hacerlo. Jugó a lo que sabe y su ganancia fue dos goles que lo ponen con un pie en la final. El triunfo de 2-0 sobre Monarcas, no sólo posiciona a La Máquina de cara a la vuelta en el estadio Morelos, sino que además hace volver la esperanza de que, ahora sí, se acabará con la maldición del subcampeón.

La Máquina fue mejor de principio a fin. Los goles de Christian Giménez y Emanuel Villa fueron poco para lo que hizo en la cancha, pues debieron salir con mayor ventaja ante un Monarcas que dejó en casa su estigma de mejor visitante.

A Cruz Azul le volvió la memoria. Ese buen juego ofrecido en la ida contra el Atlante, se repitió contra Morelia, por lo menos en la primera parte. Con su nueva formación, en la que se prodiga el juego por las bandas, con la adhesión de Adrián Cortés, el regreso de Gerardo Torrado en la media y una defensa mejor acomodada y sobria, La Máquina pasó por encima del Morelia, al privilegiar el trato de balón como llave para los goles.

Mas el espectáculo no estaba nada más en la cancha; fuera de ella se podía observar al técnico Tomás Boy haciendo toda clase de desfiguros, tanto para dar indicaciones como para protestar al árbitro.

El juego fue de un solo lado, del lado cementero, y eso puso muy temprano nerviosa a la defensa moreliana. Joel Huiqui no se olvida de su pasado azul, y casi comete los errores que le costaron su salida de La Noria, en una descoordinación con Federico Vilar. El acoso continúa y Emanuel Villa trata de sorprender con una nada ortodoxa chilena.

Mientras, en la banca, Boy protesta una amonestación a Aldo Leao. Morelia sólo trata por medio de la velocidad de Joao Rojas, lo que no es descabellado, ya que eso es lo que le duele a los cementeros. Pero sólo son ataques infructuosos.

Las llegadas se repiten por parte de Cruz Azul, y Javier Aquino se estrella con Vilar; acto seguido, El Chaco  Giménez tira de larga distancia, la manda a la tribuna en lo que parece una locura.

La Máquina acosa, Cata Domínguez provoca que la pelota se pasee sobre la línea de meta de Morelia y Chaco lo vuelve a intentar. Parece un tiro de muy lejos, la tribuna espera la pelota, pero esta vez, sí va a la portería, franca a Federico Vilar, quien mete las manos, pero no detiene la pelota. Gol que hace que Tomás se enconda, por un buen tiempo en la banca.

No todo queda ahí. Hambrientos, los azules van por más; Cata se mete al área y es derribado...  nada se marca, pero Cruz Azul insiste y corona la primera parte con un gol de concierto, con base en toques que firma Emanuel Villa.

La segunda parte dejó de ser de toque y se volvió de choque. Morelia quiso reaccionar con base en el corazón; Elías Hernández casi sorprende a Jesús Corona, pero, como respuesta, Tito Villa y Chaco hacen trabajar a Vilar.

El Jefe Boy apuesta el todo por el todo, lanza a Miguel Sabah al campo, a pesar de que está disminuido. Pero sin el balón, por más delanteros que se metan, no habrá buenos resultados en el marcador.

El tercero de Cruz Azul está más cerca que una reacción moreliana. Aquino y Giménez son las válvulas; Villa fusila a Vilar, quien vuelve a errar, aunque en esta ocasión, el poste lo salva. Perdona demasiado La Máquina azul.

Morelia apuesta todo para el final del juego. Los cambios de Boy echan para atrás al equipo de Meza, que comienza a perder pelotas en zona peligrosa. Pero ante la ineficacia moreliana, no hay mucho de qué preocuparse.

Cruz Azul se lleva la ventaja, tiene un pie en la final. Sólo falta refrendarlo y que ningún fantasma se vuelva a aparecer.

 

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