>• En el mejor momento de su carrera, Alejandro Palacios quiere ser diferencia en la final ante el Morelia
La sonrisa en el rostro de Alejandro Palacios es delatora y hasta contagiosa. Es el puma más feliz en la "guarida" y tiene razones de sobra para serlo.
Palacios pasó de villano a héroe en cuestión de tres días. Su actuación en la vuelta ante las Chivas fue fundamental y ahora nadie le quita la ilusión de levantar el trofeo de campeón. Es un anhelo de 30 años de vida.
"Ya soñé con ganar esta final, yo creo que siempre sueñas con ese objetivo y hay que trabajar para alcanzar esa ilusión", dijo el portero en entrevista exclusiva para EL UNIVERSAL.
El camino no ha sido fácil para Palacios, quien pasó años esperando que el eterno Sergio Bernal se hiciera a un lado.
El Clausura 2011 ha sido agridulce para El Pikolín, quien ha sabido reponerse a sus pifias para engrandecer su figura.
En estos días previos a la final ante Morelia, que será la primera de su carrera, la afición de los Pumas lo busca mucho en las afuera del estadio Olímpico Universitario. Hay peticiones para autógrafos y fotografías, pero la más recurrente es la de ser campeón.
Ante un ataque de Morelia que suma ocho goles en los cuatro juegos de la Liguilla y que tiene a Rafael Márquez Lugo como un letal delantero, Palacios podría ser quien incline la balanza para auriazules.
"Todos en el equipo estamos muy felices e ilusionados. Yo estoy en mi primera final, como muchos de mis compañeros, y uno se siente muy bien para afrontarla con toda la responsabilidad y seriedad que se le tiene que dar. Ahorita me siento en el mejor momento de mi carrera para estar ahí y con muchas ganas de que ya empiece", agregó.
Palacios debutó en el Clausura 2003, pero después jugó sólo ocho encuentros en los siguientes 14 torneos.
Hasta el Apertura 2005, con las lesiones de Bernal comenzó a jugar un poco más y apareció en cinco encuentros.
La paciencia pagó sus dividendos, porque ahora el portero está a un paso del título.
"Siempre estaba la posibilidad de jugar como titular, pero hasta que no se retirara [Sergio Bernal] no podría ser un hecho, pero ahora ya me toca estar aquí y muy rápido estar en mi primera final de mi primera Liguilla", presume.
El nuevo dueño de la portería agradece el apoyo de los aficionados que jamás dejaron de alentarlo tras el error ante Chivas.
"Me siento contento, ya estamos en una final que es para lo que uno trabaja todo el torneo y es de los momentos que hay que disfrutar al máximo y tratar de ganarla para que esa alegría crezca y correspondas a la afición", sostiene.
Su alegría se contagia a quienes le piden que vuelva a ser el héroe de nuevo el domingo. Palacios ríe cuando se le recuerda que rompió un acrílico del túnel hacia el vestidor del estadio Olímpico, en la celebración del pase a la final.
Pero entre las risas de Pikolín portero surge la ilusión de ser campeón, tal y como ya lo soñó.





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