>• De 2004, una docena de técnicos han pasado por el nido y sólo va un título
En 15 torneos cortos, del Apertura 2004 a la fecha, Óscar Rojas ha visto pasar una multitud de entrenadores en la alegre pasarela de Coapa.
El cumplidor zaguero, americanista de nacimiento, hace cuentas y no le salen. “Desde que llegué he visto pasar muchos técnicos y en lo personal, no me gusta que en la carrera que he desarrollado tenga 14 entrenadores en tan poco tiempo”, lamenta.
En realidad han sido 12: Óscar Ruggeri (2004), Mario Carrillo (2004-05), Víctor Manuel Aguado (2006), Manuel Lapuente en dos etapas (2006 y 2010-11), Luis Fernando Tena (2006-07), Daniel Alberto Brailovsky (2007-08), Rubén Omar Romano (2008), Juan Antonio Luna (2008), Ramón Ángel Díaz (2008-09), Jesús Ramírez (2009-10), Carlos Reinoso (2011) y ahora Alfredo Tena.
“Sí nos da tristeza que en cada etapa o temporada haya un estratega nuevo, pero así es esto y simplemente, a nosotros nos queda trabajar y pensar en sacar esto lo más rápido posible”, añade el lateral derecho azulcrema.
Durante su estancia, Óscar Rojas alzó el título en el Clausura 2005 y luego participó en la final perdida ante Pachuca en el Clausura 2007, de la mano del Flaco Tena, hermano del Capitán Furia. En ese mismo año compartió el subcampeonato amarillo en la Copa Sudamericana —con El Ruso Brailovsky en el timón— en la serie contra el Arsenal de Sarandí argentino.
Recuerdos que atesora, a falta de más éxitos.
“De 2005 en adelante, cuando me tocó ver al equipo campeón, que es algo que no te explicas, es una alegría inmensa; pero de ahí en adelante, a lo mejor se han jugado una final de Liga y la Sudamericana. Después, el equipo no ha llegado donde toda la afición quiere, que es pelear una final”, reconoce.
Pie veterano en el plantel milloneta, Óscar señala que la responsabilidad de los malos resultados ha sido de todo el grupo. “Ahora le tocó al Maestro [Carlos Reinoso] salir y como le pasó a él, si el equipo no está listo y no llega donde la directiva te exige, si se fue el entrenador, el día de mañana somos nosotros los que seguimos”, calcula, convencido de las advertencias de sus dirigentes.
Pese a todo, “la verdad no pienso en salir, mi idea es que el equipo llegue lo más lejos posible y ojalá que este torneo pueda darse la final y campeonar”.
La escasez de resultados no ha sido, según dice, por la falta de un proyecto adecuado, porque ese “está claro y la idea de cada temporada es salir campeón y, lo mínimo, que siempre se califique, lo cual se ha logrado en los últimos torneos”.Sin embargo, “como está el equipo ahora se ve complicado”, admite, mas el proyecto existe y “nosotros somos los responsables de todo esto”.
Preocupado por la fragilidad en la última zona, revela que Alfredo Tena charló individualmente con cada uno, en busca del problema. Por eso El Capitán Furia labora con las Águilas a doble sesión en el Centro de Alto Rendimiento.
Institucional, asegura que si el reglamento dicta sanciones contra el plantel “no hay más que acatar lo que está escrito ahí”, aunque, eso sí, niega que sea “el peor América” en la era Michel Bauer, aunque los números no le ayudan.





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