Pumas-América, duelo de estilos

- Oct 1, 2011

>•Los universitarios apuestan a la juventud, las aguilas a las grandes contrataciones; dos formas de ver futbol que chocan en ciudad universitaria

Las estadísticas quedan de lado. Y es que en un clásico lo que vale es cómo queda, no cómo llegaron ni cómo se van, sino lo que dice el marcador final.

Cada vez que Pumas y América se ven las caras, el pecho se infla y el orgullo sale a flote. No sólo es una rivalidad capitalina, es el choque de dos formas de ver el futbol, dos formas de jugarlo, dos formas de interpretarlo.

Por un lado, el poderío y altanería azulcrema, que con dinero por delante quieren demostrar su poderío futbolístico en cada campaña.
Por el otro, la juventud y esperanza auriazul, que con fe en la juventud han dado grandes golpes de autoridad.

A esto hay que agregarle las finales en donde el América ha golpeado a los Pumas, como aquella noche de Querétaro en 1985, en donde el águila levantó arrogante el trofeo, mientras el puma gruñía de impotencia ante la actuación arbitral.

De ahí en adelante, los duelos dejaron de ser sólo de tres puntos y se convirtieron en revancha. Por el honor y la gloria de ganar, nada más.

Hoy, para ambos equipos es vital ganar. Un triunfo ante el odiado rival no sólo aliviará las presiones de la tabla de posiciones, sino además será un aliciente para el espíritu machacado.

El Club Universidad Nacional, después de un pobre arranque de torneo, necesita del triunfo para dejar en claro su resurrección y sobre todo por enfrentar a su rival más enconado.

Y el América, la pobre águila, está más que desesperada por unidades. Se encuentra en el antepenúltimo lugar de tabla general, y lo que necesita con urgencia es sumar, de donde sea y como sea, pero hay que sumar para salir de la mediocridad u ocultarla un rato más.

En Coapa han aceptado el momento en que viven ambos clubes, tanto que aceptan que el favorito, por presente, son los de Ciudad Universitaria. "No hay porqué ocultarlo, el favorito, quien es mejor en estos momentos, son los Pumas", afirma el ecuatoriano Christian Benítez.

Eso sí, afirma que en cuanto el árbitro pite "debemos de olvidarnos de la tabla general y pensar que está prohibido perder". 

En tanto que los Pumas no niegan su antipatía hacia los azulcrema. "Soy antiamericanista, no lo puedo negar", reconoce Juan Francisco Palencia.

Deja tus comentarios