>• El equipo de Coapa, penúltimo del torneo, cayó ya con Chivas y Pumas
¿Hay algo peor para el orgullo del América que terminar entre los últimos lugares del campeonato? Para los de Coapa, lamentablemente, sí: perder contra sus tres máximos enemigos en el mismo torneo.
La realidad americanista pinta así, para que Cruz Azul le dé a las Águilas el último golpe, quizá también el más humillante, porque ni siquiera cuando los azulcrema terminaron en el último lugar del torneo (Clausura 2008) les ocurrió algo semejante.
Primero fue Pumas (1-0), luego el Guadalajara en el Clásico Nacional (1-3) y ahora viene La Máquina, que busca embalarse para estar en la Liguilla sin depender de nadie más y quizá hasta acceder al liderato del Apertura 2011, con todas las ventajas que eso conlleva.
Lo peor es que perder contra la tercia de archirrivales no sería nada nuevo para los americanistas. Ya le sucedió alguna vez. Fue en el Torneo Invierno 1998 y los emplumados estaban dirigidos por Carlos Reinoso.
Al igual que ahora, en esa campaña, los azulcrema se quedaron fuera de toda posibilidad de disputar el trofeo de campeón que estaba en disputa.
El propio estratega chileno encaminó esta vez al "Ame" hacia ocupar los abismos en la tabla en este certamen; sin embargo, las derrotas ante Universidad y Chivas ya fueron propiedad de la nueva etapa de Alfredo Tena en el banquillo de las Águilas.
La tribuna amarilla ya carga con varias vergüenzas en esta temporada. Han llevado bolsas de pan en la cabeza al estadio para observar que su equipo sólo obtiene tristezas.
Parece inminente una nueva "limpia" en el vestidor y directiva del América, pero antes de que eso suceda, requiere salvar un poco del orgullo y prohibirse a sí mismo un descalabro frente a los Cementeros.
El mal torneo no quedaría salvado si obtienen los tres puntos ante el Cruz Azul, aunque les serviría para al menos dar un golpe que tendría como finalidad enfrentar el futuro con mayor optimismo.
También, en un determinado momento, les podría funcionar para dejar desanimados a los celestes, justo antes de empezar la Liguilla.
Incluso, si se da una combinación casi improbable, pero real, de resultados, podrían dejar marginada de la "fiesta grande" a La Máquina.
Cruz Azul no está para dejarse sorprender. Prácticamente con el pase a cuartos de final en la bolsa, requieren de un golpe anímico para alimentar la esperanza de campeonato.
otro de los objetivos que conseguirían los de La Noria con el triunfo es que irremediablemente accederían a la siguiente fase como uno de los mejores cuatro equipos.
Así, recibirían el partido de vuelta en casa, aunado a que el empate global les daría el pase a semifinales.
La Máquina, además, busca gestar una paternidad sobre el americanismo. Lleva dos triunfos en fila y quieren seguir haciéndolo.
Todo estará listo para ver si las Águilas acaban humilladas por sus tres rivales o si son capaces de al menos ganarle al Cruz Azul, aunque estén en el abismo de la eliminación.





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