>México.- Acompañado por la polémica arbitral, el América evita el descalabro en su presentación en el Estadio Azteca.
En plena agonía, y con el marcador en contra, el árbitro Érim Ramírez acuchilla a la oncena del Toluca y los millonetas se salvan de caer en casa.
Y es que, pese a la reingeniería azulcrema, al nuevo uniforme blanco y a los refuerzos, los temores de antaño resurgen y atemorizan a las cerca de 75 mil gargantas que asisten al mítico escenario capitalino.
La lluvia que aterriza en Santa Úrsula obliga al aleteo de unas Águilas decididas a conseguir el triunfo. En esa sintonía, El Piojo despliega alas al filo de la butaca. Una línea de tres armada por Topo Valenzuela, Aquivaldo Mosquera y Diego Reyes; una contención compuesta por Molina y Rosinei, más dos carrileros voladores, Aguilar y Kevin Rojas. El ataque descubre a un Hobbit muy activo como pasador y a sus compañeros Chucho Benítez y Rolfi Montenegro con la mira desviada a la hora del gol.
Atrás, los rojos arman doble línea de cuatro para cerrar los espacios y procurar el desahogo en los pies de Sinha y el goleador Iván Alonso.
De entrada, primero Moisés Muñoz le da al equipo esa tranquilidad perdida en el certamen anterior. Enseguida, al minuto 6, Christian Benítez se combina con Jesús Molina, a quien sirve un excelente balón, pero éste no logra firmar por la oportuna salida del portero Alfredo Talavera.
Más adelante, al 27', de primera intención, Hobbit filtra perfecto para Chucho Benítez, cuya recepción es inmejorable y toca para que Rolfi Montenegro la empuje, sólo que su tiro pasa a un ladito del poste derecho del arco toluqueño.
Un par de chispazos más encienden a la tribuna en la agonía del primer tiempo. Primero (43'), Hobbit cede un envidiable pase de gol para Chucho, quien abanica feo y desaprovecha. Después (45'), el bombazo en tiro libre de Rolfi Montenegro golpea el poste izquierdo de Talavera. Mucho ruido y cero goles al concluir la fase inicial.
Continúa la misma tónica, hasta que, al 56', el alarido rojo silencia al Azteca: Antonio Ríos saca un centro que anticipa formidable Iván Alonso para cruzar a Moisés Muñoz, en el único avance de peligro promovido por los toluqueños hasta el momento, suficiente para someter a los azulcremas, porque el riesgo que asumen se ha convertido en su peor enemigo.
Sobre la agonía, desesperado, Rolfi procura un balón filtrado que intercepta Novaretti con el hombro. El árbitro señala penalti y con El Piojo a punto del infarto, Matías Vuoso, su relevo, ejecuta para lograr la igualada. Miguel celebra enloquecido. Sí, como si hubiera sido un triunfo.





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