>Puebla.- Johan Cruyff festejó el segundo gol de las Chivas, y se levantó del palco 20 del estadio Cuauhtémoc. El holandés se fue de regreso a su tierra, donde realizará un informe sobre lo que sondeó en su primer contacto con el Rebaño.
Pero Cruyff no se fue solo, en la maleta se lleva la satisfacción que su sola presencia valió para que las Chivas ligaran dos triunfos para que al fin, los tapatíos ya no sean la burla en el actual torneo mexicano.
Chivas ganó de visitante 1-2 a Puebla y de visitante sólo en lo administrativo, pues el Cuauhtémoc se vistió de rojiblanco, tanto que el mismo Cruyff se sintió como en casa.
Filosofía de Johan
Escribió Johan Cruyff, en su libro "Mis futbolistas y yo"... "los goleadores son hombres de rachas. Que pueden desencadenar un tanto tras otro y, después, pasar por una sequía".
Tal como lo hizo Luis García Sanz. El delantero español, de esos jugadores "que juegan y que también hacen jugar", como también escribió Cruyff. Si hubo alguien, entre los 22 jugadores que se pararon en el Cuauhtémoc durante la primera mitad, fue García. En la cancha, hace de todo. Aunque sea delantero de nombre, puede jugar de medio volante por la izquierda, de enlace y claro, también de ariete. Y como tal, se paró en el punto de penalti para cobrar la falta que Álvarez le había cometido. Todos gritaban gol, menos Luis Michel, quien paró la pena máxima por segunda semana consecutiva.
"A lo largo de la historia -menciona el holandés-, a dado la impresión de que los porteros no son futbolistas... Cuando el portero juega bien, es un hecho que el equipo lo ha hecho mal", y la buena actuación de Michel, evidenciaba el mal funcionamiento del Rebaño.
Pero Luis García no se quedó con la falla en la mente, la dejó de lado y armó la jugada con la que La Franja se puso arriba en el marcador. Un marcador que era justo por lo hecho por el equipo local.
Reacción
Algo hizo Ignacio Ambriz en el descanso del medio tiempo, pues las Chivas salieron irreconocibles para la segunda parte, destacando la gran zancada y el terreno cubierto por el Chatón Jorge Enríquez. "El futbol, en el fondo, es facilísimo. Difícil de jugarlo, pero facilísimo en el concepto básico. Lo que pido en definitiva, es que cada futbolista salga al campo a entregarse al máximo".
Y al máximo se entregó El Chatón. El balón de bronce en el pasado Mundial Sub-20, empujó a su equipo a la cancha del rival, Chivas recuperó balones más cerca del área de Mostro Álvarez y enseguida dio resultado. El Cubo Torres fue arrollado por Lacerda y se marcó el penalti, que Héctor Reynoso convirtió en gol. La noche se le vino al Puebla. Roberto Carlos Juárez se hizo expulsar al atizarle a Arellano, otro que salió revolucionado en el segundo tiempo, y Chivas, necesitado de regalos, aprovechó el que le puso el rival.
Enríquez anotó el segundo de los tapatíos, en jugada polémica.
Chivas parecía otro equipo, muy alejado a ese del inicio del torneo.
"Todo es cuestión de detalles, de estar atento y concentrado... [como en la vida]... La hora es la hora y tienes que estar ahí. En el futbol pasa lo mismo. Tienes que llegar a tiempo para darle al balón. Si no hay pelota, no hace falta estar", argumenta el condecorado técnico europeo. Y eso fue lo que le pasó al Puebla; en tanto que Chivas puso el corazón para ganar su segundo partido al hilo.
Si fue o no por influencia de Cruyff, eso es lo de menos, lo de más es que Chivas ya no es la burla de la Liga.





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