>México.- En el Régimen de Transferencias, Cruz Azul se fue con las manos vacías y todos preguntaban: ¿con qué le va a competir a los “Pumas Recargados”; a las “Águilas del Piojo” y a las “Chivas Tulipanes”?
Con la chequera.
Con las contrataciones del argentino Mariano Pavone y del colombiano Luis Amaranto Perea, La Máquina Cementera lleva gastados alrededor de 2 millones 900 mil dólares.
Y va por más.
Según el sitio de transfermarkt.co.uk, las contrataciones, ambas nuevas caras en el futbol mexicano, ambas con experiencia europea, costaron lo siguiente:
Pavone, delantero argentino de 30 años, tuvo un precio de un millón 100 mil dólares. Proviene del Lanús de Argentina.
En tanto que Perea, defensa central colombiano, todo un símbolo en el Atlético de Madrid, cuenta con 33 primaveras y costó un millón 800 mil billetes verdes.
Son casi 3 millones de dólares los que lleva desembolsados el equipo cementero para armar un equipo a gusto del nuevo técnico Guillermo Vázquez Junior.
Ambas contrataciones dependen de sólo trámites administrativos, sobre todo del examen médico, y es que, la dirigencia cementera quedó muy asustada del caso de Wason Rentería, delantero colombiano, quien a mediados de 2011, ya hasta se había puesto la camiseta azul, pero no pasó las pruebas médicas al detectársele problemas pulmonares.
Rentería demandó a Cruz Azul, pero el futbolista juega poco en el Santos de Brasil.
“Es cuestión de que pasen los exámenes médicos para oficializar su contratación. Hasta ahora, sólo hay un precontrato con ambos jugadores”, dijo el director deportivo de La Máquina Cementera, el chileno Alberto Quintano, quien agregó que aún faltan refuerzos.
Uno o dos más
La idea de Cruz Azul es traer mínimo un refuerzo más en el ataque y si son dos, mejor.
Las opciones en el extranjero están dirigidas a dos volantes argentinos Damián Díaz, quien juega en el Barcelona de Ecuador y que tiene un costo de 2 millones de dólares, y Mario Bollati, quien milita en el Internacional de Brasil y vale 4 millones de dólares.
Uno de los dos podría llegar a La Máquina Celeste.
Mas hay otra opción, y ésta podría ser mexicana. “Sí, la opción de Pablo Barrera aún está abierta”, dijo Quintano y el mismo volante del Tri contestó: “No me desagrada la idea de volver a México”.
En todo caso, para hacerse de los servicios de Barrera, Cruz Azul debería desembolsar más de 3 millones de dólares o llegar a un acuerdo con el West Ham, dueño de los derechos del mexicano, por un préstamo.
Cruz Azul sacó la chequera, pero falta por desembolsar. Armar un equipo de nuevo, no tiene precio.





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