>México, D.F.- A sus 25 años, Andrés Guardado puede considerarse un afortunado en el mundo del deporte, pues su joven carrera le ha otorgado más alegrías y satisfacciones de las que un jugador mexicano a su edad podría imaginarse.
El oriundo de Guadalajara es un privilegiado del futbol, pues apenas a sus 7 años se inició en la filas del Atlas, el club de sus amores y que le trajo sus primeros logros. De a poco, el chico comenzó a mostrar características de un ‘grande', con una velocidad que ahuyentaba a cualquier rival, un don cuando de desbordar por las bandas se trataba y una potencia en las piernas que hacía temblar cualquier marco.
Guardado comenzó rápidamente a subir de categorías hasta que vio consumado su sueño de debutar en primera división un 20 de agosto de 2005 ante el Pachuca.
Por si fuera poco, recibió su primera convocatoria al Tri dirigido por Ricardo La Volpe en donde debutó en un amistoso que México ganó 2-0 a Hungría.
Con su adaptación en el máximo circuito y convirtiéndose ya uno de los consentidos de la afición Rojinegra, el mediocampista explotó su calidad ofensiva, siendo uno de sus mejores partidos el disputado en el Apertura 2006 ante el América en el estadio Jalisco, en donde logró un doblete espectacular que le dio el triunfo a su escuadra.
Además, Andrés era considerado frecuentemente a la Selección, por lo que el premio a su esfuerzo vino con su convocatoria al Mundial de Alemania 2006, en donde no jugó la fase de grupos y sí lo hizo como titular en los Octavos de Final ante Argentina, partido en el que el Tri fue eliminado con gol en tiempo extra y en el que el mediocampista salió lesionado.
El 10 de julio de 2007 la directiva del Atlas hizo oficial el traspaso del jugador con el Deportivo La Coruña, equipo que lo recibió como héroe y en el que consolidó su nivel. Sin embargo, no todo fue color de rosa para el mexicano, pues algunas lesiones vieron mermado su desempeño, aunque supo reponerse para seguir mostrando sus cualidades.
Tras haber disputado un gris Mundial en Sudáfrica, sin duda alguna uno de los momentos más complicados para el mexicano sucedió en la temporada 2010-2011 cuando no pudo evitar que su equipo, el Dépor, descendiera a la segunda división, tristeza que no tuvo mucha duración, pues un año después Guardado y compañía demostraron su casta de campeones al lograr el regreso al máximo circuito español.
Así, después de haber sido el gran protagonista de hazañas y también haber sorteado complicados momentos, Andrés Guardado le abre las puertas a un nuevo reto: su incorporación con el Valencia, en donde buscará seguir construyendo una carrera llena de más éxitos que tristezas.





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