>México.- Luego de ver cómo la Selección olímpica se puso el sombrero de charro con adornos dorados en Wembley, el representativo mayor de México cargará mañana miércoles con la responsabilidad de representar dignamente al futbol nacional, en un amistoso contra Estados Unidos, que inesperadamente servirá para honrar a los medallistas en Londres.
“Es un encuentro de preparación”, ataja José Manuel de la Torre, el mismo que esquivó la responsabilidad de cargar con el proceso olímpico, delegado a uno de sus auxiliares, Luis Fernando Tena, hoy convertido en todo un héroe.
“Tenemos un examen para enfrentar próximamente a Costa Rica, pero dentro de la misma preparación, nos gusta hacer lo mejor posible y eso lleve como consecuencia a un buen resultado”, imagina “El Chepo”, a cargo de la mayor.
“La idea es ganar y sacar el mayor provecho posible, y que, al final, cuando se nos presente la competencia, sacar el resultado adecuado, que es clasificar para el hexagonal”, añade De la Torre, a quien inevitablemente, le pesará sacar adelante el proceso sin tache, dado el alto vuelo del equipo Sub-23 en los Juegos Olímpicos.
“Es un partido de preparación antes de enfrentar próximamente a Costa Rica, pero dentro de la misma preparación, nos gusta hacer lo mejor”, reitera José Manuel, quien tendrá la dificultad de salir airoso del estadio Azteca, donde los precios de los boletos alcanzan los mil pesos, un exceso por tratarse de un partido amistoso, pero que ahora servirá para homenajear a los campeones olímpicos. Al ingrediente se suma la condición de invencible del Tri en dicho territorio frente a Estados Unidos, hecho que el estratega alemán Jürgen Klinsmann espera revertir. “No conocía ese antecedente, pero creo que ya es hora de ganar”, dice.
Previo a su visita al Coloso de Santa Úrsula, donde hicieron reconocimiento de campo, el seleccionador estadounidense se suma al concierto de reconocimientos por el logro reciente en los Juegos Olímpicos y aprovecha para encumbrar a los mexicanos para luego ambicionar una sorpresa.
“Respetamos lo que ha hecho México, tenemos admiración por ello, pero venimos aquí a ganar, no a defendernos o simplemente a vernos bien, sino a tratar de ganar y le haremos duro el partido a México”, advierte el técnico, quien aún recuerda aquel 0-0 en el Azteca, cuando era futbolista teutón en 1993. “Mis memorias en el Azteca son de mucho tiempo atrás, cuando jugaba para Alemania. Creo que empatamos 0-0”, expone.
Posteriormente, en Francia 1998, fue uno de los verdugos que marginó al Tri de Manuel Lapuente al levantarse de una desventaja inicial de 0-1 para superar 2-1. “Fuimos muy afortunados de pasar”, reconoce ante la remembranza.
“La prueba de mañana significa mucho para nosotros. Somos respetuosos de lo que ha hecho México y tenemos admiración, pero venimos a ganar”, agrega el alemán convencido.
Klinsmann ocupará jugadores con raíces mexicanas como Hérculez Gómez, campeón con el Santos Laguna, y otras piezas de la talla de Joe Corona, Édgar Castillo, Michael Orozco y Francisco Torres.
Empeñado en aprender de la estructura mexicana en fuerzas inferiores, Klinsmann se frota las manos en espera de una sorpresa a la mayor en pleno festejo Olímpico, mientras El Chepo debe contrarrestar con algunos “europeos”, como Javier “Chicharito” Hernández, Memo Ochoa, Andrés Guardado, Héctor Moreno y Francisco Javier “Maza” Rodríguez.





Deja tus comentarios