>México.- Con las manos llenas de ampollas, producto por el trabajo en el campo y su pasión por el basquetbol, Don Carlos Ayón recuerda la juventud del “Titán”. Sabe que el camino de su hijo no ha sido fácil, que tuvo que vencer infinidad de obstáculos y por eso hoy como siempre, se siente orgulloso de él.
Los logros deportivos que ha conseguido Gustavo Ayón lo llenan de un cúmulo de sentimientos, pero lo que más lo hace feliz, es que el hoy jugador del Orlando Magic sigue manteniendo la humildad con la que un día dejó Zapotán, Nayarit.
“Uno no alcanza a dimensionar lo que ha conseguido, da gusto, alegría, satisfacción, orgullo, todo se lo merece Gustavo, porque además no ha cambiado en nada, sigue siendo el mismo, pero ahora además apoyando al pueblo.” declaró.
Acompañado de su esposa María Aguirre y poco más de 40 familiares y amigos que viajaron a la Ciudad de México para arropar al Titán, Don Carlos pidió a los padres de familia que nunca dejen de apoyar a sus hijos en las decisiones que tomen, ya que muchas veces se frustran sueños.
“Nosotros apoyamos a Gustavo en todo momento, no le impusimos nada, la decisión que él tomo la respetamos siempre, por eso yo le pido a todos los papás que apoyen a sus hijos”, declaró Carlos Ayón.
Con pancartas, pelucas, cartulinas y manifestando en todo el momento el cariño que sienten por Gustavo, los familiares fueron descendiendo del autobús que los transportó para acomodarse en la foto del recuerdo.
Dentro de la comitiva que hizo de la Arena Ciudad de México una embajada de Zapotán, viajó Pablo Pimienta Márquez, alcalde de Compostela, municipio en donde se encuentra el pueblo de Ayón.
El presidente municipal aseguró que la carrera de Ayón ha dado un empuje a las actividades deportivas, siendo un extraordinario ejemplo que ha convertido el basquetbol en una de las actividad más practicadas dentro de Compostela y gran parte de Nayarit.
“Es un orgullo para México, para Nayarit, es un gran ejemplo para toda la niñez del país”, apuntó.
Uno de los ejemplos es Fernando Ayón, quien busca seguir los pasos de su famoso primo Gustavo.
Fernando es jugador del Tecnológico de Monterrey, campus Pachuca. Aunque sabe que la distancia es kilométrica para llegar a un sitio como el que tiene su primo, no se achica y señala que pelea día a día para conseguir su sueño, ese que tuvo “El Titán” decenas de noches en su Zapotán.





Deja tus comentarios