Chivas se lleva el Clásico Tapatío

- Oct 29, 2012

>• Con goles de Rafael Márquez Lugo y de Marco Fabián, Guadalajara derrota al Atlas, en el último partido de la Jornada 15 del Apertura 2012

Guadalajara.- El gol es vida. Es el oxígeno del futbol. Por eso, el grito es desbordante. Marco Fabián corre con los puños apretados. El paso firme. Triunfador. Lleva dirección hacia su banca. Lo felicitan sus compañeros. Abraza al técnico John van't Schip. Todos son uno, fundidos en el abrazo. Celebran el 2-0 sobre el Atlas. Orgullo puro en el Clásico Tapatío.

Echa una mirada al palco presidencial. Se toma la camiseta con ambas manos. Hay coraje en el rostro. En la semana, después de la eliminación ante Concacaf, hubo regaño. Esta es, quizá, una forma de ratificar su cariño por los colores. Pero el gol es vida. Chivas respira de nuevo en la liga, pues con el triunfo es octavo.

En esto del futbol, el buen juego no siempre aparece. Pero en los Clásicos, la intensidad es imperdonable. Se pone sí o sí. No hay otra forma de jugarlos. Guadalajara lo entendió ante América. Ganó. Lo comprendió este domingo contra el Atlas. Tres puntos de oro.

Ambos equipos llegan en mal momento al Estadio Omnilife. Los primeros instantes son prueba fehaciente de su irregularidad. Es en momentos así cuando el carácter individual saca a flote el desempeño colectivo.

Apenas la primera llegada del partido. Minuto 10. Por la derecha, Jesús Sánchez levanta la mirada. Acción indispensable para quien pretende jugar como extremo. Enseñanza básica, al parecer bien aprendida. Localiza su objetivo en el centro del área. El centro es justo. Entre Facundo Erpen y Leandro Cufré aparece Rafael Márquez Lugo.

El refuerzo rojiblanco, un referente ya del equipo, observa el viaje del esférico. Es su reaparición luego de la lesión. Salta con precisión. Gana por arriba. El cabezazo es sólido. Lo coloca al costado derecho. El lance de Jesús Gallardo adorna la estampa futbolera. El balón acaricia las redes. Gol del Guadalajara. El sexto de Márquez Lugo en el certamen.

La explosión de la afición sirve para adornar un poco los huecos que hay en la tribuna. El Clásico Tapatío nunca ha llenado el Omnilife. Chivas tiene la pelota. Para decir que impone el ritmo del encuentro, debería tener un rival. Pero no lo hay.

El Atlas de Tomás Boy es un fantasma sobre el césped. No comprende, ni en actitud, ni en futbol, que se trata de un Clásico y que aunque la temporada pueda estar perdida, el orgullo de su afición se defiende en el campo. Así, su primer disparo al arco es hasta el minuto 36, por conducto de Héctor Mancilla. Síntoma inequívoco de la poca respuesta a un partido de alta exigencia.

Minuto 40. Marco Fabián conduce ligeramente cargado a la izquierda, lejos del arco. Lucas Ayala y Luis Robles apenas observan. Los contenciones rojinegros no aprietan. El rojiblanco aprovecha. La pierna derecha se impulsa con la fuerza que brinda la ilusión. El disparo es colocado. Gallardo no recorre su arco. Se lanza en un esfuerzo inútil por alcanzar una bola que sacude las redes irremediablemente. El 2-0 que desata la fiesta en la casa del Rebaño Sagrado.

Antes de ir al descanso hay tiempo para una emoción más. ¿La reacción del Atlas? No. Luis Michel la impide, al salir para tapar con el cuerpo el disparo de Jahir Barraza, quien ha incursionado al área por el lado derecho, al '42.

En la segunda parte, Atlas intenta, con tibieza, volver al partido. Es complicado, pero lo intenta. Héctor Mancilla se quita a Luis Michel y empuja el esférico a las redes. La bandera en alto anula el gol, al minuto 58. Es el principal susto para el Guadalajara.

Chivas responde con un potente disparo de su mejor hombre en lo que va de la temporada. Rafael Márquez Lugo reúne, básicamente, las condiciones que se le pueden exigir a un refuerzo: tiene compromiso, intensidad y responsabilidad en el campo. Su potente tiro, al '60, se va apenas por encima.

El transcurrir del reloj tiene efectos extraños en un partido de futbol. Al no encontrar la manera de reaccionar, conforme avanzan los minutos, aparece la desesperación en el visitante. Pegado a la línea de banda, por el costado izquierdo, Hugo Isaac Rodríguez comete una dura entrada sobre Omar Arellano.

Se cobra, irresponsablemente, la falta que instantes antes le había cometido "La Pina". Producto de esa acción, recibe la segunda amarilla y deja a su equipo con 10, al ‘73. El panorama de Atlas, entonces es más negro que rojo.

Un descuido en la zaga rojiblanca. Pelota larga para Matías Vuoso, que controla solo dentro del área. Intenta "globear" al arquero, que salta para quedarse con la bola y apagar el peligro, al minuto '82. La entrada del "Toro" cambia la cara del Atlas, que ataca en el cierre del Clásico Tapatío, pero sin suerte suficiente. La derrota está escrita.

Chivas celebra con su afición. Abandona el terreno de juego con los brazos en alto. Sonrisas en todos los rostros. Esto no borra el fracaso de la Concacaf, pero da oxígeno en el torneo local. El Rebaño Sagrado festeja con orgullo el triunfo en el Clásico y con dos tantos es octavo general. El gol es vida.

Cruyff ya no estuvo

En el palco presidencial del Estadio Omnilife, esta vez no se pudo observar al asesor Johan Cruyff. El holandés viajó de regreso a Holanda, debido a la muerte de su suegra y ya no estuvo en el Clásico Tapatío.


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