>Toluca.- En su Divina Comedia, el inmortal poeta italiano Dante Alighieri (Florencia, 1265) retrata al infierno como un sitio caracterizado por sufrimiento, drama y angustia. Escapa de él, tal como lo hicieron los escarlatas durante las tardes en las que obtuvieron sus dos más recientes títulos de Liga (Apertura 2008 y Bicentenario 2010).
Averno mexiquense, el estadio Nemesio Díez ha sido copia fiel de lo expuesto en la legendaria obra, pero los futbolistas de Enrique Meza planean ascender al paraíso sin escalas.
Proclamarse campeones por la vía de los penaltis, como lo hicieron ante el Cruz Azul y el Santos, no está contemplado, lo que explica que prácticamente no los hayan entrenado.
“No creo que lleguemos a las tandas de penaltis”, sentencia el volante brasileño Lucas Silva.
Confianza que radica en la peculiar mutación que los Diablos Rojos experimentan cuando pisan el histórico césped de “La Bombonera”.
Les dolió caer en el primer capítulo ante los Xoloitzcuintles (1-2), mas no hay alarma.
“Cuando acabó el partido en Tijuana, al llegar al vestuario no fue una situación pesimista. La actitud de todos fue seguridad de que íbamos a darle vuelta”, revela el defensa Marvin Cabrera. “No salimos tan heridos de allá, a pesar de no haber dado un partido tan completo”.
“Estamos fuertes para eso y sí, la idea es no llegar hasta las últimas instancias. Lo que queremos es alcanzar y darle la vuelta en los 90 minutos. Esperemos que sea así y, si no, habrá que estar preparados”.
Sobre todo en el aspecto mental. Les dolería ser derrotados por sus propios miedos. Dante y Virgilio ganaron esa batalla interna.
“Tenemos muy buenos tiradores, aunque por más que practiques 100 penaltis en un entrenamiento, no es lo mismo que en un partido y jugando una final”, subraya el lateral derecho. “La capacidad de todos está ahí, pero confiamos en que pueda ser antes”.
Para lo que también será fundamental no ser traicionados por los nervios. Además de vencer a Cirilo Saucedo, los rojos necesitan que Alfredo Talavera tenga su arco inmaculado, sin importar que los tantos hechos como visitante y la posición en la tabla no son criterios de desempate en la serie por el campeonato.
“Lo importante es no desesperarnos”, expone Silva. “Tenemos poco más de 90 minutos para lograr esa ventaja que nos dé el título”.
Y la tranquilidad que le ha faltado al infierno toluqueño durante los más recientes años.
En la mente de Alighieri era inconcebible sin angustia, no así para los hombres del Ojitos, hartos del drama en exceso.





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