Chimalhuacan(EL UNIVERSAL).- Noé Hernández ya descansa en paz. El medallista olímpico, quien falleció el miércoles víctima de un paro cardiorespiratorio, fue enterrado hoy en este municipio, su lugar natal.
Cobijado por miles de personas, “El Chivo” fue sepultado en el panteón Todos los Santos donde lo despidió primero un mariachi y luego una orquesta, y donde se entonaron temas como “Las Golondrinas” y “México Lindo y Querido”.
El cementerio, remodelado especialmente para el funeral de Noé, lució adornado de decenas de coronas y arreglos florales enviados por deportistas, amigos, familiares y políticos. Porras y aplausos despidieron al mexiquense quien hace un par de semanas recibió un balazo en la cabeza.
Los bikers de Nezahualcóyotl lo acompañaron en su recorrido. Cientos de personas expresaron su admiración con aplausos en las calles, que fueron resguardadas por elementos de la policía estatal.
Antes del sepulcro, el ex andarín recibió por la mañana un homenaje en el palacio municipal de Chimalhuacán. Cientos de personas se dieron cita en la ceremonia en la que, por algunos minutos, pudo contemplarse el rostro de Noé, ataviado con su uniforme tricolor y con su medalla olímpica al cuello.
Después, fue ofrecida una misa en la iglesia del municipio donde también un mariachi acompañó la emotiva celebración. La iglesia lució repleta tanto dentro como en los alrededores.
Vino después un recorrido por las principales calles de Chimalhuacán. Miles acompañaron a Hernández en su despedida. Primero, el féretro visitó la casa de sus padres; después, la de su hermana y finalmente la suya, donde cientos entonaron “Las golondrinas” y le dieron el último adiós.
En la despedida de Noé estuvieron presentes Bernardo Segura, coequipero del medallista en Sydney 2000, así como otros marchistas como Cristian Berdeja, Mario Iván Flores y Omar Zepeda.





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