MÉXICO (EL UNIVERSAL).- En su andar por los cuadriláteros de paga, Abner Mares aun mantiene rasgos de un estilo olímpico. Cada paso y golpe que ejecuta, salpica parte del sello distintivo del boxeo amateur. Un gen del cual el tapatío se muestra orgulloso y por el que pide a la autoridades y organismos que impulsen su crecimiento.
El representante mexicano en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 detalló que las circunstancias monetarias son el principal factor por el cual los jóvenes abandonan el sector amateur para saltar rápido al terreno profesional.
“Es triste la actualidad que vive nuestro boxeo amateur, hay mucho talento en México, se sabe que nuestro país es históricamente cuna de buenos boxeadores pero falta más apoyo a los jóvenes que comienzan y que están en este mundo, muchas veces tienen que entrenar o pelear pensando en otras cuestiones”, dice.
Mares, dos veces campeón del mundo comentó que, si bien es una satisfacción vestir los colores nacionales, en el extranjero la motivación se esfuma ante el nulo crecimiento económico que llegan a experimentar los pugilistas.
“Conforme fui ganando peleas, fui entrando a becas y con ello el dinero empezó a llegar, pero también me daba cuenta que no siempre funciona así con todos los boxeadores”, advierte el tapatío.







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