Guadalajara (El Universal).- Se consumó el fracaso del Rebaño Sagrado. No estará en la Liguilla. La ligera luz de esperanza que tenía Chivas, se extinguió ayer. La victoria del Monterrey sobre Tigres, en el clásico regio, eliminó matemáticamente al Guadalajara, que enfrentará al Querétaro, en el estadio Omnilife, con el único objetivo de cerrar dignamente su participación en el Clausura 2013.
Con sus apenas 16 puntos, el conjunto que dirige Benjamín Galindo necesitaba prácticamente un milagro para acceder a la Fiesta Grande. América le echó la mano al superar a Pachuca. Así, el cuadro tapatío tenía en la bolsa uno de los dos resultados que necesitaba. Pero los Rayados no perdonaron. Superaron a los felinos, llegaron a 23 unidades, en el octavo puesto y dejaron fuera a Chivas.
Así, la tarde de este domingo será un partido de mero trámite para el Guadalajara. Ya no habrá milagro. Y tampoco habrá pretextos. El equipo de Jorge Vergara ha cambiado de todo en los últimos meses. Corrió al asesor holandés Johan Cruyff y a su compatriota, el técnico John Van’t Schip.
Entregó la parte deportiva del club al también holandés Dennis Te Kloese, quien designó al Maestro Galindo como entrenador, tres días antes del debut en el Clausura 2013, frente a Toluca.
El resultado fue un fracaso peor que el de la campaña anterior, cuando Chivas logró meterse a la Liguilla, aunque quedó fuera en cuartos de final. Ahora, ni siquiera podrá igualar eso.
Ya no lucha por nada y pese a todo, el Rebaño Sagrado necesita reunir fuerzas para salir al campo. “Igual tenemos que sumar para nosotros, para terminar el torneo de la mejor manera y enfrentar dignamente los partidos, como siempre lo hace Chivas”, explica el zaguero Kristian Álvarez.
“Debemos ser conscientes de que todavía no acaba el torneo, tenemos que seguir trabajando y preparándonos, por el bien del equipo y de uno también. No podemos regalar esas unidades que quedan”, añade el joven futbolista.
Foto: El Universal





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