- El Tri se enfrenta esta tarde a Brasil y la misión es seguir con vida en la Copa Confederaciones y que "Chepo" se quede como DT.
BRASIL (EL UNIVERSAL).- Para continuar su travesía rumbo a la Copa del Mundo, el navío tricolor debe surcar las turquesas aguas custodiadas por ese coloso que ha aguardado una eternidad para saldar la deuda de honor.
No hay de otra. El único escenario aceptable para José Manuel de la Torre y sus futbolistas es alargar la cadena de éxitos ante la selección brasileña, cuyos integrantes anhelan disfrutar el exquisito platillo denominado “revancha”.
Álgido capítulo en la historia protagonizada por El Chepo. Punto de quiebre en el más oscuro de los años, pero el Scratch du Oro podría demostrar que su magia también sirve para mostrar la luz al final del túnel.
“Es un juego muy importante, en el que debemos ganar”, reconoce el volante Javier Aquino, titular en el más reciente batacazo al pentacampeón mundial: el duelo por la medalla de oro en los Juegos Olímpicos Londres 2012. “Sabemos que será muy difícil, porque son buenos jugadores y estarán con su gente”.
Factor que aumenta considerablemente el grado de dificultad para un combinado deseoso de seguir con vida en la Copa Confederaciones… Y obsequiar oxígeno en estado puro a su hoy cuestionado director técnico.
“Se triunfó [2-1] en Juegos Olímpicos, aunque con la restricción de edad. Son ejemplos de las condiciones que tiene México para poderlo hacer [vencer a la Canarinha)”, recuerda Chepo. “[El buen futbol] es algo que no se les puede ir de la noche a la mañana”.
“Que se den cuenta y retomen esa confianza de hacer las cosas, porque saben que lo pueden hacer en cualquier lugar, y ahora se presta el escenario para realizarlo”.
La Selección ha visitado a la Verdeamarelha siete veces. Sólo se impuso en una (2-1, el 31 de octubre de 1968), con goles de Isidoro Díaz y Javier Chalo Fragoso, sobre el histórico césped del Maracaná. En aquel equipo brasileño jugaba Pelé. El resto del balance es dos empates y cuatro derrotas.
“Sabemos que Brasil será un rival igual de complicado que Italia… O hasta más”, comparte el contención Jesús Zavala. “Tenemos que estar atentos, ver en qué nos equivocamos y acertamos [contra el subcampeón europeo] para no tener desatenciones”.
Guión seguido al pie de la letra durante los más recientes años, en los que el Tri ha ejercido una peculiar hegemonía sobre la todopoderosa selección brasileña, sobre todo en juegos oficiales.
“Todas las Selecciones Mexicanas han competido perfectamente en cualquier lugar del mundo, ganando torneos, en todas las categorías, y la nuestra no es la excepción… Nunca vamos a quitarnos de nuestra mente el buscar ganar”, sentencia De la Torre.
Todo comenzó en la final de la Confederaciones 1999. Dramática victoria (4-3) en el Azteca, inyección sicológica que aún da frutos. Desde entonces, los sudamericanos sólo ganaron tres veces (dos empates y seis reveses), sólo una en cotejo oficial: cuartos de final de Copa América 2004 (4-0). El Tri se impuso en las ediciones 2001 y 2007, además de Copa de Oro 2003 (dos veces) y Confederaciones 2005.
Estadística a la que todos apelan en pos de mantener a flote el navío tricolor capitaneado por El Chepo. El problema es que el gran coloso anhela desquitarse en las turquesas aguas de su fortaleza.
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