Ciudad de México (EL UNIVERSAL).- Un multitudinario y emotivo adiós rindió Ecuador a Christian “Chucho” Benítez. Miles y miles de aficionados desfilaron ante sus restos, colocados en una capilla ardiente en el Coliseo Rumiñahui.
Los restos de Benítez, quien falleció el lunes en Qatar, llegaron en la madrugada de este viernes a Quito, y fueron objeto de una autopsia, la que reveló que el futbolista sufría una enfermedad degenerativa coronaria, que provocaría su muerte.
“Es una total convulsión, Ecuador nunca había vivido algo así”, relata vía telefónica el reportero ecuatoriano de “El Hoy”, Wilmer Torres, encargado de cubrir los funerales del ex delantero del América.
A las 1:57 horas de este viernes, el cuerpo de Benítez llegó al aeropuerto Mariscal Sucre de Tabadela. Un féretro, cubierto con la bandera ecuatoriana salió del avión proveniente de Qatar.
Con él llegaba Lisette Chalá, la fiel compañera del Chucho, su suegro, Kléber Chalá y dirigentes del club Al-Jaish SC, su último equipo.
“La gente se trasladó a la una de la mañana al aeropuerto. Muchos iban a pie, en bicicleta, no importaba que el aeropuerto esté a casi 40 kilómetros de Quito, todos querían estar ahí”, relata.
Ecuador no durmió, todos estaban al pendiente de Christian.
“Tres canales de televisión se enlazaron en vivo para cubrir su llegada”, agrega el periodista. “Fue un fenómeno nunca visto”.
Muerte súbita
El cuerpo de Benítez fue trasladado a la Casa de la Selección, donde se le realizó una segunda autopsia. Se refrendó que la causa de su muerte se debió a un mal coronario congénito. “Todo se debió a una ateromatosis en la vena coronaria, que es la acumulación de placas de colesterol y elementos grasos en las paredes de las arterias, que hace que estas se estrechen y no dejen pasar el flujo normal de sangre”, informó el médico de la Selección, Patricio Maldonado.
Agregó que la muerte: “Fue súbita de proceso prolongado. Un problema seguramente congénito, era casi imposible prevenir”.
El andar de Benítez continuó. A las seis de la mañana, el féretro llegó a el Coliseo Rumiñahui, donde se realizó una ceremonia con la presencia del presidente de Ecuador, Rafael Correa.
“Comenzó a sonar la canción: Ya no llores por mí. En una pantalla gigante se transmitían los goles del ‘Chucho’, mientras algunos de sus amigos expresaban su pesar”, relata Torres.
Miles de ecutorianos le rindieron homenaje al delantero. La fila parecía interminable, parecía, que nunca se iba a terminar. Algunos portaban la camiseta ecuatoriana, otros vestían la del América.
Entre los futbolistas que acompañaron a Benítez estuvieron Patricio Urrutia; Felipe Caicedo; Oswaldo Minda; Iván Hurtado; Jefferson Montero y Antonio Valencia.
Este sábado, se ofrecerá una misa a las 12 horas en el Coliseo, para después trasladar el cuerpo al Camposanto Monteolivo, donde será enterrado en una ceremonia de carácter privado.
Fotografía: Archivo





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