Ciudad de México (EL UNIVERSAL).- De trayectoria discreta como jugador, pero “ruidosa” como entrenador, logrando una de las mayores hazañas del futbol mexicano con una medalla de oro olímpica, Luis Fernando “El Flaco” Tena enfrenta un nuevo desafío dentro de una carrera llena de retos, ahora con la Selección Mexicana mayor.
Luego de los malos resultados obtenidos por el Tricolor, que ponen en real riesgo su boleto a la justa mundialista de Brasil 2014, Luis Fernando Tena se sienta en el banquillo tricolor con la mira puesta en “controlar el naufragio del barco”.
Sin embargo, Tena es un hombre acostumbrado a tomar las riendas de carretas que parecen al borde del precipicio.
En la Copa Oro 1991, la Copa América de Argentina en 2011 y esta nueva etapa con el Tri mayor, son momentos que Tena ha asumido pese a saber las adversidades que hay enfrente.
Con un palmarés que incluye dos títulos del futbol mexicano, “El Flaco” ha estado sentado en el banquillo de seis equipos del balompié nacional: Cruz Azul, Tecos, Morelia, Santos, Jaguares y América.
Con los celestes logró lo que parecía lejano y alcanzó el título (Invierno-1997), caso similar con Morelia, con quien dio el único campeonato que tiene hasta el momento este club en sus vitrinas.
Con el Tricolor, Tena también tiene una serie de “entradas al quite”, que iniciaron en 1991, cuando México quedó eliminado en semifinales y tras la renuncia de Manuel La Puente, “El Flaco” entró para terminar de llevar a tierra el barco, y tras hacerse cargo del encuentro por el tercer lugar logró vencer a Costa Rica (2-0).
Asimismo, en 2010, Tena se integró al cuerpo técnico conformado por José Manuel “Chepo” de la Torre, y tras una polémica con Concacaf, México tuvo que acudir con un cuadro sub-22 a la Copa América Argentina 2011, en donde perdió sus tres duelos (Chile, Perú y Uruguay) de la primera fase bajo el mando de “El Flaco”.
Meses después, el Tri Sub-23 bajo las riendas de Tena fue a Francia y obtuvo el torneo Esperanzas de Toulon, que sirvió como previo a una de las mayores hazañas que ha logrado el balompié nacional a nivel de selecciones.
En 2012 Tena se colgó con autoridad el mote de “El Flaco de oro”, al obtener con México la presea dorada venciendo en el histórico estadio de Wembley a otro histórico, Brasil (2-1).
Momento sublime que aún se respira y que sirve de palmarés para que ahora las esperanzas estén puestas en “El Flaco” con la mira puesta en “evitar que el barco se hunda”.
Fotografía: Archivo





Deja tus comentarios