Ciudad de México.- El silbante mexicano, Marco Antonio Rodríguez anunció su retiro de los terrenos de juego como árbitro, tras una larga y exitosa carrera dentro de las canchas aztecas. El silbante, nacido en la Ciudad de México y cuyo inicio como nazareno fue en Nayarit, pone fin a una etapa de su vida luego de haber dirigido más de 400 partidos en el balompié mexicano y a nivel internacional.
"Me voy satisfecho por el deber cumplido, contento. Saciado y satisfecho del arbitraje, y agradecido con Dios", fueron las primeras palabras en su adiós, para después dar un reconocimiento a todos los que lo apoyaron en su carrera.
"Agradezco a la prensa, aprendí a vivir con ella, nunca lo tomé de forma personal la crítica. También a los jugadores. Agradezco a todos mis instructores. Agradezco a Dios, a mi esposa que me entendió, la amo. También a mis padres por su apoyo. Mi papá siempre me dijo 'vas a lograr lo que tú quieras' y así fue", sostuvo emocionado.
"Chiqui" Marco decidió concluir su ciclo como árbitro luego de dirigir en su tercera Copa de Mundo y la más importantes de su carrera, porque en Brasil 2014 estuvo en la semifinal entre Brasil y Alemania, mientras que en etapa de grupos fue el encargado de silbar el Italia ante Uruguay, donde Luis Suárez le dio el famoso 'mordisco' a Chiellini.
"En Brasil mostré todo lo adquirido, es tiempo de ver otros horizontes, tras demostrar que es digno ser árbitro. Soñé con tres copas el mundo y lo logré. Estoy muy satisfecho con lo obtenido", sostuvo el exsilbante.
En el futbol mexicano, Marco Antonio fue considerado como uno de los silbantes más talentosos y era común verlo en duelos importantes como los Clásicos entre América y Chivas así como dirigir los duelos por el título. Pese a este lugar que ocupaba en el balompié nacional, no cree que su retiro se resienta, ya que ve bases sólidas para que brillen el resto de los silbantes.






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