El “Tecuala” Argumedo: un campeón mundial para el pueblo

- Jul 2, 2016

• El nayarita retuvo su título mundial en el Palenque de la Feria de Tepic ante el nicaragüense Julio Mendoza, lejos de los grandes recintos del boxeo en el orbe y del jet set que los rodea, pero arropado por la tierra donde nació, sus amigos y familia.

Tepic.- En una atmósfera popular, radicalmente opuesta a la que se vive en los grandes recintos del boxeo mundial, José “El Tecuala” Argumedo retuvo su título de campeón del orbe en peso paja, en el Palenque de la Feria de Tepic, alejado del jet set que suele acudir a las millonarias veladas boxísticas.

Las primeras filas, e incluso todo el palenque, estaban dominadas por grupos de amigos, familias con niños, parejas, y cualquier ciudadano común aficionado al boxeo, a diferencia de lo que ocurre en Las Vegas, Nueva York, Japón, Europa, y algunas ciudades de México, en donde personalidades del espectáculo, la política y el mundo de los negocios, se apoderan de los mejores asientos, aún sin conocer mucho del deporte.

Mientras el momento cumbre de la velada se acercaba, los asistentes bebían cervezas y dirigían sus miradas al ring para observar las peleas preliminares, pero más aún cuando las bellas edecanes de Tecate subían al cuadrilátero para indicar el round siguiente de cada pleito, con una retahíla de silbidos y piropos por parte del público varonil, incluso si se estaba acompañado de la esposa o novia.

Hasta las 11:15 de la noche arribó al ring José “El Tecuala” Argumedo para su pelea, siendo ovacionado y aplaudido por sus seguidores al caminar por el pasillo que daba a la zona de combate, acompañado por su séquito, que cargaba detrás el majestuoso cinturón de campeón mundial, por su parte el rival Julio Mendoza, lucía evidentemente más discreto, pero respetado por la afición nayarita cuando entonó el himno nacional de Nicaragua.

Comienza el choque, que en sus primeros segundos generó un silencio sepulcral a comparación de la efervescencia de la presentación de los combatientes, puesto que la gente, enfocó toda su atención a las acciones, pero comienzan los primeros intercambios de golpes y rompen el hielo del nerviosismo de los peleadores y el público.

Un sorpresivo Julio Mendoza dominó los primeros capítulos, evidenciando a un Argumedo que llegaba cansado a su esquina tras finalizar cada round, alimentando la angustia en los rostros de la afición, excepto en la de los elegantes jueces, vestidos para una gala de boxeo con sus enormes logos de la Federación Internacional de Boxeo en sus sacos.

La punzante iniciativa del centroamericano en el combate empujó al público a vociferar hacia la esquina del boxeador local, con la intención de que los oidos del "Tecuala" captaran alguna de las sugerencias que emanaban del graderío para que cambiara su estrategia, y evitar la sorpresa de perder el título del mejor del mundo en casa.

El nayarita volvió a la pelea después del cuarto round, tomó el mando del combate, sus puños fueron más certeros y dañinos, la gente se encendió desde su asiento, esperando que el impacto de sus voces se combinara con el poder de puños de Argumedo.

Comenzaba a volverse maduro el choque, los rounds se consumían al igual que las energías de Julio Mendoza, mientras que "Tecuala" se revitalizaba, incluso en la recta final de la pelea, daba la impresión de que se concretaría el nocaut, pero el nicaragüense resistió, eludió los ataques de su rival y contragolpeaba, aún con la presión de la parcialidad local martillándolo.

José Argumedo se repuso a un inicio con dudas, el pleito acabó, y con brazos alzados saludó al público, sabedor de que el éxito estaba de su lado, y así fue cuando se dieron a conocer las tarjetas de los jueces: decisión unánime, 118-110, 118-110 y 119-109 para el de Tierra Generosa, municipio de Tecuala, de donde viene su apodo.

Cuando el réferi levantó el brazo del nayarita para declararlo ganador, el estallido de aplausos y porras se desbordó, y en una conclusión inusual para la noche en el Palenque de la Feria, los asistentes tuvieron la libertad para subir al ring y celebrar con José Argumedo, quien fue rodeado por sus seguidores, y a pesar de mostrar en su rostro las consecuencias de los golpes y estar bañado en sudor, se dio tiempo para tomarse fotos con quienes se lo pedían.

Este reportero intentó obtener declaraciones del púgil cora, quien agotado y batallando para respirar, sólo atinó a decir: "gracias al gobernador Roberto Sandoval por su apoyo".

La corona se quedó en Nayarit para el mejor del mundo en el peso paja, y Argumedo permanece con su título, feliz tomándose selfies, lejos de las pretenciosas cofradías de celebridades, compartiendo su alegría y arropado por el pueblo.

Vídeo de la pelea:

 

Fotos: Chris Arias • nayaritenlinea.mx

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