Don Emilio, un caballero de la política, un padre excepcional

- Abr 19, 2010

>

• Aún formando parte del círculo político más importante del país, se daba tiempo para desempeñar su papel de padre de familia con mayor entrega, amor y dedicación, que su papel de líder político. No hubo cumpleaños, navidades o años nuevos en los que no estuviera. Tampoco faltaron consejos, tardes de ajedrez o juegos entre nosotros…

“Creo en el pueblo, del pueblo vengo y a el pueblo serviré con lealtad, con emoción y con patriotismo.”

{jathumbnail off}La frase anterior abarca la base de los principios democráticos acuñados por los Griegos hace más de 2000 años. Parecería obvia para todo aquel que se dedique a la política, pero la realidad es diametralmente distinta. Sólo los más grandes han entendido el verdadero valor e importancia de desempeñarse en la política sirviendo al pueblo. Don Emilio M. González,  autor de la frase, comprendía esto a la perfección.

Nació en Ixtlán del Río un 23 de Mayo de 1913 en el seno de un familia de maestros. Desde muy joven entendió lo difícil que era la vida, y el esfuerzo que hay que poner día a día si se quiere salir adelante. A los 13 años tuvo su primer empleo, en una oficina de telégrafos, en donde empezó a vivir y a comprender las injusticias y abusos que privaban en la vida laboral. Unos años después, y con la experiencia acuestas de varios empleos, se une al movimiento sindical del Estado de Nayarit, despertando al líder que llevaba dentro de si.

Desde sus inicios mostró la calidad humana, vocación de servicio y humildad que lo caracterizaron a lo largo de su vida. Don Emilio tenía lo que tanta falta hace en la política en nuestro tiempo, era humano en el ejercicio del poder, entendía que él se debía al pueblo y al pueblo le tenía que responder.  Para él todos éramos seres humanos con el mismo valor, ricos y pobres, familiares y desconocidos, políticos y ciudadanos. Esta es sin duda alguna una de las enseñanzas más importantes que Don Emilio dejo a quienes deseen integran la clase política  que le prosiga.

Fue un luchador, entregado a su gente hasta el último de sus días. En el periodo de 1988 a 1994 cuando ocupó la Presidencia  del Senado de la República, volaba cada fin de semana de la Ciudad de México a Tepic para seguir ayudando y agradeciendo la confianza y el cariño que depositaron en él tantas veces los electores nayaritas.  Aun cuando su salud comenzó a mermarse y sus facultades ya no eran las mismas de antaño, su gran corazón y ganas de servir lo mantuvieron luchando por su gente.

En la esfera privada era igualmente excepcional. Aún formando parte del círculo político más importante del país, se daba tiempo para desempeñar su papel de padre de familia con mayor entrega, amor y dedicación, que su papel de líder político. No hubo cumpleaños, navidades o años nuevos en los que no estuviera. Tampoco faltaron consejos, tardes de ajedrez o juegos entre nosotros. De ser sincero, pasaron muchos años para que lograra entender y dimensionar la grandeza de su obrar, debido a la sencillez y humildad que mostraba al llegar a casa.  En pocas palabras fue un papá extraordinario, del cual siempre sentiré orgullo y admiración.

A 12 años de su fallecimiento, es innegable que existe un antes y un después de Don Emilio M. González en la política nayarita. Fue y es, sin lugar a dudas, el ícono político del Estado de Nayarit. Un caballero de la política y un peón al servicio del pueblo. Un nayarita que comprendió la oportunidad que la vida le presento para trascender, la cual tomó dejando a un lado intereses mezquinos y personales, para ocuparse de las necesidades de la gente.
Con su actuar cotidiano, Don Emilio, nos dejo un decálogo de lo que debe ser la política y los políticos.

Ahora está en cada uno de los integrantes de la actual clase política, que deseen emular su obra, el estudiarlo, comprenderlo y poner en práctica sus ideas, pero sobre todo sus valores.

 

>* Emilio M. González Valdez, es el hijo menor del político nayarita y de quien fuera su última esposa, la señora Verónica Valdez Sojo. Nació en Tepic el 28 de octubre de 1985 hace 24 años. A la muerte de sus padres se fue a radicar a la Ciudad de México donde estudió la licenciatura en Ciencia Política en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM). Hoy realiza aplicaciones para una maestría en Administración y Políticas Públicas. Al cumplirse el décimo segundo aniversario luctuoso de su padre, el joven Emilio escribe el presente artículo especialmente para «Nayarit en línea».

 

 

 

Deja tus comentarios