>• Tienditas escolares no cumplen con disposiciones, vendedores ambulantes cerca de escuelas no son regulados… y algunas mamás son las que les dan sabritas y refrescos a sus hijos
Papas fritas, galletas, refrescos, dulces, pizzas, nachos y sopas instantáneas son sólo algunos de los alimentos que aún se venden en las tienditas escolares de Tepic, esto a pesar de que hace dos años la autoridad educativa restringió la comida “chatarra” en las escuelas del estado, buscando atacar el problema de obesidad infantil.
Los Servicios de Educación Pública en el Estado de Nayarit (Sepen), dependencia que controla a la mayoría de las escuelas de educación básica, ha reconocido que no cuenta con una estructura especial de supervisión y vigilancia para que las tienditas cumplan.
En un recorrido que NAYARITENLINEA.MX realizó a diferentes centros escolares, pudo constatar que algunas tienditas escolares sí están cumpliendo con estos requerimientos de la autoridad educativa, ya que no sólo han dejado de vender sabritas y refrescos, sino que están preocupados en darle variedad al menú que ofrecen.
La encargada de la tiendita escolar de la primaria “Gonzalo Alegría Arredondo” Martha Ayón diariamente prepara biónicos, agua fresca, fruta picada, entre otros alimentos.
Por su parte, Rosario Rodríguez, una de las encargadas de la cooperativa en la escuela “Indio Mariano” vende semillas de girasol, pepitas, chicharos y jugos naturales.
Sin embargo, aunque en el interior de estas escuelas está regulado el consumo de la comida chatarra, los niños tienen acceso a estos productos debido a los vendedores ambulantes y tiendas cercanas que los ofrecen sin ninguna regulación.
EL PAPEL DE LOS PAPÁS
Para Rosario Rodríguez es lamentable que algunos padres de familia no inculquen buenos hábitos de alimentación en sus hijos. “Yo he visto algunos papás que antes de dejar a su pequeño en la escuela, primero pasan a la tienda de la esquina a comprarle unas sabritas o un gansito, y eso es lo que desayunan”.
Por su parte, Luisa González, encargada de la tiendita de la escuela primaria “Adolfo López Mateos” de Tepic, dice que ha intentado ofrecer productos como fruta picada o tostadas de soya, pero los niños no las compran.
Afirma que aunque en la cooperativa ya no venden papitas ni refrescos, son las propias mamás quienes ponen sabritas y coca-cola en las loncheras de sus hijos.
“Efectivamente el problema de la obesidad por mala alimentación no está en las escuelas, está en casa”, dice a NAYARITENLINEA.MX el director general de los Sepen, Jorge Aníbal Montenegro.
“Desde hace dos años restringimos la venta de comida chatarra pero necesitaríamos una estructura especial de supervisión y vigilancia para que se cumplan las disposiciones al cien por ciento”.
>





Deja tus comentarios