>• Empacadores sorprendieron y se llevaron el Super Tazón en dramático final
Arlington.- Green Bay se erigió campeón de la NFL por decimotercera ocasión (cuatro Súper Bowls), con marcador de 31-25 sobre Acereros. Además, se convirtió en el primer equipo de la NFC que acaba sexto y llega al Súper Tazón para ganarlo... Algo que sólo había hecho, pero en la AFC, su víctima de anoche: Pittsburgh. Así que los Empacadores envolvieron el trofeo Vince Lombardi para llevárselo a casa en el Súper Tazón XLV.
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Aaron Rodgers se comportó como un auténtico mariscal en el campo de batalla y fue el héroe del Súper Domingo, al conseguir tres anotaciones y mantenerse sin intercepciones a lo largo del juego.
Se trató de un partido perfecto de los Empacadores, a diferencia de los Acereros, que con dos pases interceptados, un balón suelto y un gol de campo fallado marcaron su destino en el Super Bowl XLV.
Pittsburgh ganó el bolado y en su primera ofensiva, tras dos carreras y un pase, no consiguió el primero y diez y se vieron forzados a despejar en tercera y nueve, dándole el balón a Green Bay, que por nada pierde el balón luego de que su regresador no hiciera una buena recepción y dejara libre el ovoide.
En tercera y nueve, Rodgers logró conectar con Donald Driver por el centro para el primer primero y diez del encuentro, aunque luego no pudieron seguir avanzando y tuvieron que despejar desde su propia 49.
Tras otro malogrado ataque de los aurinegros, Aaron Rodgers entró a dar forma a los vaticinios con el primer touchdown: Tras ocho jugadas a partir de su propia yarda 20, el mariscal de Green Bay conectó por la derecha un pase de 29 yardas con Jordy Nelson, que con el extra de Crosby puso la pizarra 7-0.
Errores que matan
Era el principio del fin para los Acereros, pues en su siguiente serie ofensiva, desde su propia 7, en primero y diez Ben Roethlisberger quiso regresar de inmediato con un pase largo a Mike Wallace que no obstante fue interceptado y, lo peor, devuelto 37 yardas hasta anotación por el profundo Nick Collins para el 0-14.
El Cowboys Stadium entonces se convirtió en una tumba, con un silencio profundo e incómodo de una mayoría de fanáticos de los Steelers, al tiempo que los Cabezas de queso gozaban de lo lindo brincoteando alegremente en las gradas.
Sin caer en desesperación y ya en el inicio del segundo cuarto, “El Big Ben” retomó los controles y no sólo pudo poner en marcha su ataque, sino salir con tres puntos gracias al gol de campo de Shaun Suisham de 33 yardas, tras recorrer 49 yardas.
La Cortina de Acero entonces hizo su chamba y detuvo a los Empacadores en tres jugadas. Y cuando todo parecía indicar que los Acereros se podrían acercar más, vino otro grave error de Roethlisberger al forzar un pase por el centro a la doble cobertura hecha sobre Wallace que culminó en otro pase interceptado, ahora por el esquinero Jarret Bush en la 46 de Green Bay.
Rodgers no tuvo piedad y en primera y diez en la 21 de los aurinegros, mandó pase largo por el centro a Greg Jennings, quien consiguió el 21-3.
Pittsburgh tuvo que reaccionar casi inmediatamente ante la proximidad del medio tiempo y sí, lo hizo: con 47 segundos y en primera y gol en la ocho de Green Bay, Ben lanzó pase a Hines Ward para poner el marcador 10-21 con el extra de Suisham.
Queso de calidad
Luego de parar otra vez a Green Bay al inicio del tercer cuarto, Pittsburgh comenzó nuevamente a venir de atrás con una serie de cinco jugadas y 50 yardas que culminó en una carrera de ocho yardas para touchdown de Rashard Mendenhall, que con el agónico extra de Suisham los acercó 17-21... ¡Y venía lo mejor!
Rodgers fue capturado por James Harrison y Green Bay despejó, para que Roethlisberger conectara con Ward hasta la 29 del campo rival y Suisham intentara un gol de campo de 52 yardas que falló.
El acabose para los Acereros fue, no obstante, en la primera jugada del último cuarto con un balón suelto de Mendenhall provocado por Clay Matthews, que se convirtió en siete puntos para los Empacadores con pase de ocho yardas de Rodgers a Jennings para el 28-17, con el extra de Mason Crosby.
Pittsburgh quiso hacer la hombrada y casi lo logra pues “El Big Ben” conectó pase de anotación con Wallace para el 23-28, que se convirtió en 25-28 con la conversión de dos puntos, con 7:29 en el reloj.
Pero para desgracia de la comunidad acerera, no pudo forzar el tiempo extra y Green Bay incluso se dio lujo de conseguir otro gol de campo... Los Empacadores acabaron por “partir el queso” de la gloria.





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