>La maestra Mireya Sosa Torres, jefa del Departamento de Recursos Humanos del Instituto Tecnológico de Tepic fue sepultada este domingo en medio de la consternación de su familiares, compañeros de trabajo y alumnos, por su trágica muerte.
Su esposo, José Eliut Pérez Ponce, maestro de matemáticas de la Escuela Secundaria Técnica número 51 de Xalisco, tras interrogatorios de policías investigadores, confesó anoche haberla matado, dando detalles de su terrible proceder.
Y es que a pesar de que trató de borrar evidencias tras el violento crimen, los agentes investigadores y peritos criminalistas lograron recabar todas las pruebas que convirtieron en principal sospechoso a José Eliut.
A las dos de la tarde de este viernes una llamada alertó sobre el hallazgo de una mujer sin vida en el interior de un domicilio en la colonia Morelos de esta capital.
Efectivamente, al interior de la vivienda localizaron el cuerpo sin vida de la maestra Mireya, de 37 años de edad, quien presentó heridas producidas por arma blanca en antebrazo derecho y dos más en el abdomen.
Peritos se encargaron de resguardar el área donde se localizó el cuerpo de la mujer para recabar toda clase de indicios, en tanto que policías buscaron a posibles testigos y familiares para obtener las líneas de investigación.
El crimen
Horas más tarde, las investigaciones contra el presunto responsable apuntaron hacia el esposo de la hoy fallecida, pues tanto conocidos como familiares de la víctima dieron varios indicios.
Los resultados de la necropsia arrojan que Mireya fue atacada sexualmente y las pesquisas establecen que fue apuñalada en la sala del domicilio y posteriormente, arrastrada hasta su recámara, para enseguida ser metida al baño donde su homicida le limpió la sangre, producto de las heridas.
El asesino, después la lleva hacia el patio trasero y dentro de una pileta deposita un camisón y encima una cubeta con un trapeador con el cual limpiaron la sangre de la hoy fallecida que quedó tanto en la sala como en el baño del domicilio; todo ello con la intención de borrar evidencias del crimen y hacerlo aparentar como un suicidio.
Asimismo, se sabe que de igual manera limpiaron el cuchillo con el cual le quitaron la vida y lo dejan en el interior del domicilio.
Otras pruebas que arrojaron los dictámenes periciales fue que el homicidio ocurrió entre las ocho y ocho y media de la mañana, luego de que el presunto asesino llevara a sus 3 hijos a la escuela y posteriormente sale de la casa, a eso de las 09:30 horas una vez consumado el hecho sangriento.
Se pudo establecer además que el sospechoso se dirigió a casa de su madre donde se cambia de ropa e incluso, la madre se la lava pues se encontraba llena de sangre.
Testigos lo hunden
Un día antes, el esposo acudió al Instituto Tecnológico lugar donde trabajaba la hoy fallecida y en presencia del Director y de otras personas la agrede verbalmente, originándose un zafarrancho.
Debido a ello, el Director tuvo que intervenir para tratar de calmar al hombre que se encontraba agresivo, sin embargo, el individuo la vuelve a insultar e incluso se la lleva a la fuerza.
Las versiones de otros testigos aseguran que la maestra había platicado de sus problemas con su marido y ya pensaba en divorciarse.
Otra prueba que la Procuraduría General de Justicia trata de confirmar, es el accidente que sufrió en los días previos Mireya a bordo de su vehículo, tras desvanecerse e impactarse contra un domicilio, lo cual le produjo lesiones e incluso tuvo que utilizar collarín.
Al respecto, se sospecha que su esposo le habría dado una pastilla que le provocó el desmayo mientras conducía y de ahí, se derivó el percance.





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