La madre de todas las batallas

- Mayo 17, 2011

>• Arrinconado por el gobernador, Liberato Montenegro Villa, según información manejada por el Centro de Información y Seguridad Nacional del gobierno federal, decidió firmar un acuerdo para apoyar la candidatura de Martha Elena García como abanderada del PAN al gobierno de Nayarit

¡AHORA ES CUANDO! Más allá de una disputa por un puñado de candidaturas, lo que estamos viendo es un pleito a muerte entre dos grupos políticos que hasta hace poco habían operado en el marco de un pacto de civilidad y mutua conveniencia.

Es ni más ni menos el choque entre dos cabezas de grupo que han decidido que no hay lugar para ambos en la política nayarita: Ney González Sánchez contra Liberato Montenegro Villa. Por lo mismo, ambos parecen estar inmersos en la óptica de que es mejor un buen pleito que un mal arreglo. No parece importarles el resultado de la próxima contienda, lo que buscan es el hundimiento del enemigo aunque para ello tengan que incendiar Paris. Hasta donde la memoria me alcanza, desde el 2002 Ney González y Liberato Montenegro sostuvieron un pacto de ayuda mutua que les dejó beneficios a ambos, ya que mientras Ney fue alcalde y gobernador los Montenegro recibieron como concesión exclusiva importantes espacios de poder, además del cásico control de la educación pública en el estado. Pero han llegado al punto del no retorno y están decididos a dar la madre de todas las batallas con tal de que no haya futuro para el contrario después del 3 de julio. Desde el 2009 se vieron los primeros indicios de que andaban como queriendo pelear, cuando el magisterio operó en el segundo distrito y provocó la derrota de Jocelyn Fernández para diputada federal, al tiempo que en el tercer distrito la Ola Roja condenaba a muerte a Alfredo Zmery en la misma contienda.

EL PARTO DE LOS MONTES. Aunque Liberato Montenegro nunca pudo cumplir su sueño de ser gobernador de Nayarit, a cambio se ha consolidado como el hombre fuerte de la entidad por lo menos en los últimos dos sexenios. Con Antonio Echevarría fue el poder tras el trono al salvarlo de un juicio político en el Congreso del Estado, mientras que con Ney González  vio salvaguardados sus intereses en el sector educativo, principalmente con su hijo Jorge Aníbal en los Sepen. Con ese buen entendimiento bien podrían haber superado la sucesión actual, sobre todo porque ambos perdieron ante la candidatura de Roberto Sandoval Castañeda, pero parecen tener claro que más allá que ésta gubernatura lo que está en juego es el control político de la entidad por las próximas dos décadas. Pareciera que el gobernador Ney González tuvo claro que ésta era la oportunidad histórica para desmantelar el cacicazgo político de Liberato Montenegro e imponer el suyo en su lugar. En contrapartida, Liberato Montenegro parecía dispuesto a seguir jugando el juego de los valores entendidos, aceptando una vez más su derrota en la figura de Gerardo Montenegro siempre y cuando se respetaran sus espacios de poder. Pero en lugar de tenderle puente de plata en su retirada, Ney González decidió lanzarse a fondo, apoderándose del máximo número posibles de espacios de poder a fin de controlar la mayoría del próximo Congreso y la mayoría de los ayuntamientos nayaritas. Con esa sartén por el mango Ney González garantizaría su seguridad tras entregar la gubernatura y obligadamente se convertiría en interlocutor del próximo gobernador.

TOPE EN LO QUE TOPE. Aunque se dice que en el reparto del pastel el mandatario exigía 10 diputaciones locales y un número similar de alcaldías, dejando a los otros grupos espacios muy reducidos (cinco diputaciones para el magisterio y tres para Raúl Mejía), en la práctica sólo ellos saben la verdad. Lo cierto es que hasta ahí iban más o menos bien, aceptando a regañadientes el disparejo reparto del botín. El problema surgió en Tepic, donde Gerardo Montenegro se quejó de que no se le respetó el acuerdo de permitir que se registrara como único precandidato a la alcaldía. El esquema no es nuevo, en el 2008 se lo aplicaron igualito a Roberto Sandoval, quien con tal de ser candidato a presidente municipal aceptó que la famosa Ola Roja le integrara una planilla completita”. “No entiendo nada” –decía Roberto Sandoval en aquellos días inciertos en que su precandidatura parecía tambalearse ante el surgimiento de Roberto Mejía y Pablo Montoya. “No entiendo nada, si mi suplente es la mejor amiga de la señora Sharo” –repetía Roberto. Hoy la Ola Roja repitió el numerito pero Gerardo Montenegro no aceptó esas reglas del juego y prefirió arrojar la toalla, en un inesperado retiro de todos los precandidatos ligados al magisterio. Si Gerardo Montenegro aceptó a regañadientes la candidatura a la alcaldía de Tepic, al tener claro que sería un alcalde completamente coptado por la Ola Roja prefirió escapar de la ratonera.

EL PACTO DEL DIABLO. Arrinconado por el gobernador, Liberato Montenegro Villa, según información manejada por el Centro de Información y Seguridad Nacional del gobierno federal, decidió firmar un acuerdo para apoyar la candidatura de Martha Elena García como abanderada del PAN al gobierno de Nayarit. En ese escenario, se avecina un choque de trenes en el cual Roberto Sandoval Castañeda aparece atado de manos y pies sobre los rieles, a merced de lo que los dos rivales decidan hacer el próximo tres de julio. En aras de garantizar su candidatura, Roberto Sandoval declinó a toda posibilidad de meter las manos en el proceso interno del PRI, permitiendo que otros encabezaran el reparto de posiciones. Eso convirtió al PRI Nayarit en tierra de nadie donde no hay una figura visible que establezca un liderazgo en beneficio de su propia campaña. Ya con Liberato Montenegro fuera del escenario, Roberto Sandoval está obligado a hacer valer su figura de candidato a gobernador, estableciendo un liderazgo que antes no mostró. En aras de derrocar a Liberato Montenegro como cacique político de Nayarit el gobernador Ney González ha colocado al PRI al borde del abismo, por lo tanto es obligado tratar de recomponer el escenario porque de lo contrario Nayarit será  para el PRI el tres de julio una auténtica Heraclea y el gobernador un sucesor de Pirro. Lo peor de todo es que en caso de confirmarse la alianza entre el PAN y el magisterio la campaña priista estará en grave peligro porque la distancia entre Roberto Sandoval y Martha Elena García es apenas de 10 o 12 puntos. Como es evidente, el magisterio por sí solo es incapaz de ganar la gubernatura, pero en cambio tiene los votos suficientes para inclinar la balanza a favor de un candidato.

POSDATA. El panorama se oscurecerá todavía más si a finales de mayo Guadalupe Acosta Naranjo da señales de sensatez y termina declinando a favor de Martha Elena, con lo cual estaría configurado el escenario ideal para la derrota de Roberto Sandoval. La sola declinación de Naranjo a favor de Martha Elena implicaría en enorme peligro para el PRI, por lo que si a eso se le suma una alianza con el magisterio entonces hay que contemplar seriamente la posibilidad de que el PRI pierda la gubernatura.

VOX POPULI. El problema es que en su guerra total contra Liberato Montenegro el gobernador Ney González también abrió frentes con otros grupos que debió de haber tenido como aliados, como lo es el grupo de Familias por Nayarit encabezado por su propio cuñado Raúl Mejía. En un pleito de este nivel Ney González no debió embarcarse solo, era obligado conseguir apoyos de otras corrientes que igualmente están hartas del cacicazgo de Liberato Montenegro y sueñan con el final de su reinado. Pero lejos de buscar esas alianzas prefirió demostrar que puede solo. El 3 de julio tendremos la respuesta.

 

*El autor, Luis Alberto Alcaraz, es periodista y analista político

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