>• En respuesta al informe divulgado por la OCDE, las dependencias aseguran que el fenómeno de los jóvenes que no estudian ni trabajan es muy heterogéneo y que parte de su solución podría concretarse con la reforma laboral.
Las secretarías de Educación Pública (SEP) y del Trabajo y Previsión Social (STPS) aseguraron que en las últimas dos décadas el porcentaje de jóvenes que no estudian ni trabajan, conocidos como "ninis", se redujo de 35 a 20%.
En un comunicado conjunto y en respuesta al informe divulgado por la Organización para Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), las dependencias aseguraron que el fenómeno de los jóvenes que no estudian ni trabajan es muy heterogéneo y que parte de su solución podría concretarse con la reforma laboral.
Los jóvenes "ninis", como proporción de la población juvenil, vienen decreciendo históricamente, aseguraron las secretarías.
Manifestaron que no se trata de una condición permanente, sino de una situación dinámica y que una buena parte de estos jóvenes son mujeres que se dedican a los quehaceres del hogar.Advirtieron que el universo de estos jóvenes es muy heterogéneo e intentar conceptualizarlo presenta la dificultad de englobar -en un solo conjunto- situaciones muy diversas
.Por ejemplo, las de mujeres unidas (con o sin hijos) dedicadas a labores domésticas; jóvenes con discapacidad; jóvenes que están buscando un empleo y no lo encuentran; jóvenes que estudian en sistemas abiertos y/o a distancia; jóvenes que están capacitándose para el trabajo, y y jóvenes que desarrollan labores sociales, entre otras.
Sobre la población que no estudia ni trabaja reportada por la OCDE, es importante señalar que la gran mayoría son mujeres jóvenes, es decir, 78%, muchas de ellas casadas con hijos.Dos de cada tres de ellas están dedicadas a los quehaceres de sus hogares, explicaron.
"Esta situación revela un acceso desigual a la estructura de oportunidades entre hombres y mujeres y se vincula a patrones culturales según los cuales el matrimonio y la maternidad siguen constituyendo opciones casi únicas de los proyectos e historias de vida de un número significativo de mujeres".
En contraste, señalaron las dependencias, uno de cada diez jóvenes varones mexicanos entre 15 y 29 años no trabajaba ni estudiaba, lo que constituye uno de los niveles más bajos de la OCDE.En México, de acuerdo con censos y encuestas, los jóvenes en esta condición muestran una marcada tendencia a la baja en las últimas dos décadas.
En ambos sexos, aseguraron la SEP y la STPS, disminuyó de casi 35% a cerca de 20% entre 1990 y 2010)."Esta tendencia obedece en buena medida a cambios favorables en la condición social de las mujeres, como se advierte en el hecho de que entre las mujeres su peso cayó de 55 a 38%, mientras que entre los varones se redujo de 13 a 10% en el mismo periodo.Añadieron que existen diferencias por regiones y entidades federativas.En términos porcentuales, de acuerdo con las secretarías, varía de 17.6% en Colima a 30.4% en Tabasco.
En términos absolutos, el fenómeno alcanza un máximo en el estado de México, con casi un millón de jóvenes que no estudia ni trabaja, y un valor mínimo en Baja California Sur, con alrededor de 30 mil jóvenes.Las dependencias federales destacaron que es importanteconceptualizar y dimensionar adecuadamente un fenómeno que intenta caracterizar a jóvenes que presentan situaciones muy diversas, según su sexo, edad, estado civil, escolaridad, estrato social, entre otras.
Los jóvenes que en algún momento no estudian ni trabajan, en ningún sentido expresan una forma de vida o una condición permanente, subrayaron."En el ámbito laboral, por ejemplo, hay una alta movilidad de jóvenes desde el punto de vista de su condición de actividad.
De un trimestre a otro, pasan de estar inactivos o desocupados a trabajar o a estudiar."Alrededor de 84% de los jóvenes que están buscando un empleo y 55% de los inactivos que no estudian ya tienen experiencia laboral previa. Por lo tanto, no han permanecido inactivos o desocupados durante su juventud".
Sostuvieron que el gobierno mexicano instrumenta diversos programas y acciones para atender las necesidades y requerimientos de los jóvenes.
Alertaron que el fenómeno de los "ninis" es un asunto que exige la intervención de todos los órdenes de gobierno."Es necesario, en consecuencia, coordinar acciones no sólo para ampliar las oportunidades educativas y laborales entre los jóvenes, sino también las orientadas a continuar fortaleciendo una cultura de igualdad entre hombres y mujeres".





Deja tus comentarios