>• El Museo de Arte Moderno de Nueva York inaugura la muestra de los murales portátiles que el artista mexicano realizó durante su residencia artística en ese recinto
Nueva York.- La figura de Zapata y la de un gran guerrero lanzándose sobre un soldado es lo primero que recibe al visitante en la gran exposición Diego Rivera: Murals for The Museum of Modern Art.
Se trata de las obras Zapata, líder agrario (1931) y Guerrero indio (1931), que fueron realizadas junto con otros seis “murales portátiles” hace 80 años durante el periodo de la residencia artística que el pintor hizo en el MoMA en 1931.
Para ese entonces, Rivera ya era la figura más visible del muralismo mexicano, sin embargo, poder trasladar sus obras era imposible por la naturaleza de las mismas, por ello el Museo de Arte Moderno (MoMA) decidió invitar a Diego seis semanas antes de su exposición a trabajar en un estudio improvisado en una galería vacía en la que el pintor mexicano pudo elaborar, con la ayuda de tres asistentes, sus famosos frescos en bloques de yeso, acero y concreto.
De aquella invitación surgió esta serie de obras cuyas imágenes conmemoran la historia mexicana y en las que también puede observarse el discurso crítico del pintor hacia las clases sociales y las relaciones de poder de los Estados Unidos.
Durante la presentación a los medios de comunicación de esta gran exhibición, cuya organización estuvo a cargo de la curadora Leah Dickerman, también estuvieron Carlos Philips, director del Museo Dolores Olmedo -de dónde proviene el mural Fondos congelados-, Ignacio Deschamps, presidente del BBVA Bancomer -uno de los grandes patrocinadores de la exhibición-; Arturo Sarukhan, embajador de México en Estados Unidos; Carlos Sada, cónsul de México en Estados Unidos; el doctor Abraham Franklin, quien acudió en representación de Los Amigos de Rivera; así como los coleccionistas Marcos y Vicky Micha, quienes prestaron al Museo dos murales de su colección privada, los cuales son: Energía eléctrica y El levantamiento.
“Una de las metas del banco BBVA, además de la financiera, es presentarle al mundo la mejor cara de México y ésta sin duda es el arte y la cultura.
Es por ello que nos sentimos muy orgullosos de apoyar esta exhibición que muestra lo que es México: un país dinámico, vibrante y creativo que tiene mucho que ofrecer al mundo”, comentó Ignacio Deschamps. Por su parte, Sarukhan afirmó que la gran cantidad de exhibiciones de artistas mexicanos que está siendo posible hacer en Nueva York se debe a la sinergia que existe entre ambos países desde hace casi un siglo, “todo esto empezó desde los años 30, cuando Diego Rivera, Gabriel Orozco, Frida Kahlo y Manuel Covarrubias vinieron a esta ciudad, y a la vez muchos neoyorquinos también hicieron de México su lugar de inspiración”.
Lo interesante de este tipo de exhibiciones, dijo, es que nos hablan de lo que el arte y la cultura son capaces de hacer como un arma de conexión y de puente entre dos países como México y Estados Unidos, “creo que mi país es un súper poder cultural”, afirmó. “Además, esta muestra habla de las cuatro olas de mexicanos que han llegado a Nueva York a lo largo del tiempo”, agregó el embajador.
“La primera es la ola representada por estos fantásticos artistas que llegaron a NY en los años 30 y 40. Luego está la segunda ola de los mexicanos que llegaron tras las negociaciones del BAFTA, que es un grupo de abogados, empresarios, banqueros y ejecutivos que vinieron a la ciudad y entendieron la importancia de crear lazos filantrópicos entre las instituciones culturales y las empresas privadas.
La tercera es la que estoy convencido de que este museo, a través de esta exhibición, logrará comprometer e involucrar y es la representada por los inmigrantes que llegaron a Nueva York en los años 90 y convirtieron esta metrópoli en una verdadera ciudad mexicana. Y la última ola es la generación de diseñadores contemporáneos, músicos, artistas y emprendedores que están volviendo a traer México a la Gran Manzana”.
Arturo Sarukhan también aprovechó la ocasión para hablar del otro gran proyecto que el MoMA hará con México el próximo año, “estamos muy orgullosos de estar aquí pero tengo que decir que nuestro país volverá el próximo año con la que será la demostración más impresionante de lo que nuestra cultura es capaz de hacer, pues México será el país temático de la tienda de diseño del MoMA en el 2012”, adelantó.
Dickerman, curadora del Departamento de Pintura y Escultura del MoMA, habló de los pormenores y esfuerzos para reunir los “murales portátiles” que están en su mayoría regados por el mundo, siendo el de Zapata el único que posee el Museo entre sus paredes de forma permanente.
“Aunque Rivera produjo ocho frescos durante su estancia en NY, sólo logramos reunir cinco para la exhibición. Dos de ellos son de la colección del Museo de Philadelphia y otro de ellos está perdido. Fue vendido en 1977, en la primera subasta latinoamericana que hubo en NY y lo único que sabemos de él es que los tres paneles salieron en un camión rumbo a México, pero no ha habido forma de encontrarlos”, contó la especialista, a lo que Glenn D. Lowry, director del recinto, agregó: “Si alguien llega a ver un mural como el del boceto del Talador Neumático, que tenemos expuesto aquí, ¡por favor avisen!”





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