>• Aquella noche de octubre, la niña de 18 meses y su hermana de dos meses quedaron bajo el cuidado de alguien que estaba ebrio y sin parentesco alguno; el resultado fue fatal
Tepic.- Cuando al mediodía del lunes seis Gabriel Hidalgo Peña se presentó a la reja de diligencias de los juzgados penales de Tepic, fue solicitada la ampliación del término constitucional por otras 72 horas, por lo que su situación legal vencería este sábado 11, aunque él ya está muerto.
Relacionado con el número de expediente 388/2012 del Juzgado Primero Penal, ese lunes Hidalgo Peña participó en una diligencia breve, puesto que se limitó a ratificar su declaración ante un agente del Ministerio Público, rendida el pasado dos de agosto, fecha en la cual, se deduce, había sido detenido, aunque la captura se boletinó hasta el lunes.
Al haber aceptado ante el juzgado la declaración ministerial, respecto a la violación y homicidio de una niña de año y medio de edad, Hidalgo Peña prácticamente abrió paso a lo que sería una sentencia condenatoria.
Sin embargo, su muerte, conocida la mañana del martes siete, provocó interrogantes sobre si fue objeto de agresiones por parte de otros reos debido a los delitos que enfrentaba, o si cuando ingresó a la cárcel ya iba lesionado, producto de torturas, o bien si enfrentaba alguna enfermedad que le provocó el deceso de manera natural.
El miércoles ocho, el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) Huicot Rivas Álvarez señaló a relatosnayarit la necesidad de que el caso Hidalgo Peña quede plenamente esclarecido para evitar especulaciones.
LAS NIÑAS, EN MANOS DE QUIÉN
El homicidio de la niña, registrado en un domicilio de la colonia Ojo de Agua a finales de octubre del 2011, mostró una situación más que difícil en el ámbito familiar. Aunque de solo año y medio, tenía una hermana de dos meses –de diferente papá- y su mamá, de sólo 19 años, había iniciado una relación con una tercera pareja.
Aunque se ha informado que Gabriel Hidalgo era pareja de la abuela de la niña, en realidad la señora no tenía parentesco alguno con la pequeña. La mujer indicó que daba cuidado a las niñas por la difícil situación que enfrentaban y puesto que su hijo llevó a la mamá de ellas a vivir con él.
En su declaración ministerial, Gabriel, de 39 años de edad, explicó que el día de los hechos estuvo bebiendo cerveza desde el mediodía. Incluso, recordó que la propia mamá de las bebés le dio un billete de 500 pesos para que comprara “un ocho” de botes de cerveza, aunque después siguió bebiendo.
Soldador de oficio, Hidalgo Peña manifestó que al regresar a su casa encontró únicamente a las dos niñas y a su mamá, quien ya se preparaba para irse a trabajar a un centro nocturno. Y a pesar de su estado de alcoholismo, le dejó encargadas a sus hijas. Y se fue.
Según la narración de los hechos, minutos después se produjo la agresión sexual, la segunda en unas semanas, pero el llanto de la niña provocó que se alterara y cayera de la cama, donde se golpeó la cabeza y la frente. Luego murió.
Hidalgo Peña negó haber golpeado intencionalmente a la menor, a quien acomodó en la cama junto a su hermana recién nacida.
Rato después, la primera en volver a casa fue la concubina de Gabriel, quien confirmó la muerte de la niña y arremetió contra su pareja, a quien pidió que la acompañara al centro nocturno donde trabajaba la mamá de la bebé. La señora agregó que cuando abordó un taxi, Gabriel se negó a ir con ella. Ya no se supo de él.
Minutos más tarde, la joven mamá de la niña y la dueña de la casa dieron aviso a las autoridades. Gabriel Hidalgo era el principal sospechoso.
En la declaración del dos de agosto, indicó que la misma noche del homicidio abandonó Tepic, dirigiéndose a la salida a Mazatlán, donde, aparentemente de raite, avanzó hasta llegar a Mexicali, Baja California.
Ahora, lo que sería una sentencia condenatoria por arriba de los 20 años, se ha convertido en una incógnita sobre qué sucedió entre la noche del lunes seis y madrugada del martes siete en torno a Gabriel Hidalgo Peña. Durante la audiencia judicial del lunes, no hubo expresión alguna respecto a que tuviera lesiones.
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(Esta información es publicada con autorización de su autor.
Óscar Verdín Camacho publica sus notas en: http://relatosnayarit1.blogdiario.com)





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