>México.- La mujer que se lanzó la tarde del miércoles a las vías del Mero en la estación Puebla, deambuló durante dos horas por el andén.
Las cámaras de seguridad del Sistema de Transporte Colectivo (STC) la captaron cuando arribó a los pasillos. Eran alrededor de las 17:00 horas cuando se le observa en la estación con dirección hacia Tacubaya, con su hija de unos seis meses en brazos.
Ella vestía una falda negra hasta el tobillo y una blusa roja; su hija llevaba un mameluco azul claro, una chambrita amarilla e iba envuelta en un rebozo verde que su madre tenía atado al cuello.
A lo largo de 120 minutos, la mujer caminó, estuvo sentada y de pie en la zona de llegada de los trenes. En todo momento estuvo sola con su hija.
Hasta ahora se desconoce si esperaba a alguien, pero las imágenes captadas no la muestran impaciente, ni buscando con la vista a alguna persona, como sería común en quien aguarda la llegada de alguien más.
Durante esas dos horas, de las 17:00 a las 19:00 horas, las de mayor afluencia de pasajeros, la mujer vio pasar unos 50 trenes.
Se colocó al inicio del andén, por donde ingresa el tren. En al menos dos ocasiones se acercó a la orilla segundos antes de que llegara el convoy. El camino que la mujer siguió antes de caer a las vías, caracteriza a las personas que deciden suicidarse.
La estrategia
De acuerdo con personal especializado del Metro, los usuarios que se arrojan al paso del convoy suelen hacerlo en el extremo de la estación, por donde el tren ingresa, que es "el lado ciego” del conductor.
Dos minutos antes de las siete de la noche, cuando arribaba el convoy 354 y ella estaba al inicio del andén, sujetó a su hija y se arrojó a las vías.
El operador del tren declaró que la maniobra fue sorpresiva y no le dio tiempo de frenar. Otras personas que esperaban el metro confirmaron su versión.
Por la trayectoria, la mujer cubrió a su hija durante la caída; ella fue arrastrada y la bebé quedó entre las vías.
La niña no alcanzó a ser impactada por el convoy debido a su tamaño, pero sufrió un traumatismo craneoencefálico y otros golpes en cara y cuerpo.
El operador del tren tuvo que retroceder algunos metros para que los paramédicos y personal de seguridad rescataran a las víctimas.
Inicialmente creyeron que se trataba sólo de la mujer, sin embargo, al mirar hacia el convoy, descubrieron el cuerpo de la bebé.
Los rescatistas que atendieron la emergencia valoraron a la niña con un traumatismo craneoencefálico nivel uno, es decir ligero, y una contusión en el lado derecho de la cara.
Con excepción de las lesiones de la caída no tenía huellas de haber sido maltratada.
"La bebé estaba inconsciente cuando la encontramos, sin embargo al revisarla vimos que estaba con vida y respiraba", dijo uno de los paramédicos que la trasladó al Hospital Pediátrico de Legaría.
Aunque el reporte inicial del hospital era que la niña estaba grave, anoche, indicaron que su salud es estable. El cuerpo de la mujer no había sido reclamado, por lo que hasta la mañana de hoy viernes permanecía en calidad de desconocida en el Instituto de Ciencias Forenses.
La Procuraduría capitalina informó que la mujer no llevaba consigo ninguna identificación ni dinero.





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