Acusa el gobierno de Estados Unidos de homicidio a "El Chapo"

  • La agencia antidrogas tiene testigos que lo involucran en muerte de 'Kiki' Camarena EN 1985; prevén que el narcotraficante sea trasladado a finales de marzo a una cárcel norteamericana.

MÉXICO, D.F.- El narcotraficante mexicano Joaquín El Chapo Guzmán, arrestado el pasado viernes, enfrentará un nuevo cargo de homicidio calificado en Estados Unidos, según reveló a EL UNIVERSAL Héctor Berrellez, ex jefe de la oficina de la Administración Antidrogas estadounidense (DEA, por sus siglas en inglés) en Sinaloa. Además, una fuente del Departamento de Seguridad Interna aseguró que la extradición del líder del Cártel de Sinaloa podría suceder para finales de marzo.

Berrellez, actual director de una agencia de seguridad que ofrece sus servicios a agencias federales de Estados Unidos, entre ellas la DEA, comentó que Guzmán Loera enfrentará, además de los cargos por narcotráfico, lavado de dinero y crimen organizado, uno por homicidio calificado en contra de un agente federal estadounidense.

“Tenemos a tres testigos que van a declarar en su contra por la participación en el homicidio de Enrique Kiki Camarena Salazar en México, pero esto va a suceder hasta que se lo hayan traído a Estados Unidos”, explicó el ex agente de la DEA en entrevista telefónica desde su oficina en Los Ángeles, California. De acuerdo con Berrellez, Joaquín Guzmán Loera enfrentaría dichos cargos ante la corte federal de Chicago, donde en 2011 fue eliminada la pena de muerte.

Estos testigos estuvieron en la escena del homicidio de Camarena Salazar, cuenta Berrellez, quien investigaba al narcotraficante Rafael Caro Quintero, fundador del Cártel de Guadalajara, ahora prófugo.

A pesar de que el lunes una juez suspendió temporalmente el proceso de extradición a Estados Unidos de El Chapo Guzmán, al tiempo que la Procuraduría General de la República (PGR) anunciaba que el proceso podría tomar hasta cinco años, un agente en activo del Departamento de Seguridad Interna externó que Joaquín Guzmán podría pisar territorio estadounidense a finales de marzo.

“A Guzmán Loera lo vamos a tener por acá para la próxima pascua. Va a ser extraditado en cuanto se maniobre con los amparos que sus abogados están interponiendo”, dijo el agente, quien pidió permanecer en anonimato. Esto debido a que “se están considerando otras opciones para acelerar el proceso de extradición”, según explicó.

Bernardo Gómez del Campo, consultor de seguridad y miembro de la Oficina Central de la Procuraduría General de la República en la ciudad de México, detalló que actualmente existen dos vías para la extradición de El Chapo Guzmán. “Una de estas vías es la diplomática, que es la que se eligió en este caso, cuando a Guzmán le fueron notificados los cargos con fines de extradición. Esta podría tomar de uno a seis años. La otra, que podría cambiar el panorama es la vía política, es decir, que el propio Presidente de la República pida la extradición inmediata y esto significa que a Guzmán lo suben a un avión y punto”, dijo Gómez del Campo.

Cuando era pistolero. De acuerdo con Berrellez, El Chapo Guzmán formó parte del grupo de hombres encargados de secuestrar al agente de la Administración Antidrogas estadounidense (DEA) Enrique Camarena, en 1985 en Guadalajara, Jalisco. “Estos testigos estuvieron en una casa particular sobre la avenida Lope de Vega número 881 en Guadalajara, junto a Guzmán y donde mataron a Kiki Camarena. Van a testificar que El Chapo Guzmán acompañó a un grupo de sicarios al aeropuerto donde secuestraron al piloto Alfredo Zavala, informante de Camarena Salazar”, expuso.

“El Chapo no figuraba entre los grandes nombres, ni como narco; era un pistolero, un encargado cualquiera que a veces escuchábamos su nombre”, comentó el agente.

Berrellez ha sostenido que Guzmán se encontraba presente durante la tortura e interrogatorio del cual fue víctima Camarena, y además recibió la orden de secuestrar a su chofer, Alfredo Zavala, quien también fue asesinado.

Camarena y Zavala descubrieron el rancho El Búfalo en Chihuahua, donde el cártel cultivaba alrededor de 11 mil toneladas de marihuana.

El rancho fue destruido por el Ejército en noviembre de 1984. Meses después Camarena y Zavala fueron asesinados. Las investigaciones posteriores encontraron una importante red de protección al Cártel de Guadalajara que involucraba a jefes policiacos, mandos militares y funcionarios de alto nivel del gobierno.

De esto, Rafael Caro Quintero resultó arrestado, pero en 2013 un juez puso en libertad al capo, quien se encuentra prófugo. Esta decisión tensó la relación entre México y Estados Unidos.

De acuerdo con la versión de la DEA, Kiki Camarena fue secuestrado, torturado y asesinado por órdenes de Rafael Caro Quintero en febrero de 1985, en venganza porque el estadounidense había descubierto sus enormes sembradíos de marihuana.

Tras el asesinato de Camarena, Héctor Berrellez fungió como director de la investigación en México y pasó más de 11 años infiltrando las redes de Caro Quintero, Félix Gallardo, Ernesto Fonseca y Amado Carrillo.

De acuerdo con los documentos de las cortes federales estadounidenses, El Chapo Guzmán enfrenta acusaciones en California, Nuevo México, Texas, Illinois y Nueva York.

La acusación en California es la base del pedido de extradición de México a Estados Unidos, mientras que en la acusación interpuesta en la corte federal de Chicago se fincan también cargos contra los principales líderes del cártel que encabeza El Chapo, incluyendo a Ismael Zambada García, Jesús Vicente Zambada Niebla, Alfredo Guzmán Salazar, Germán Olivares, Tomás Arévalo, Alberto Vázquez y Pedro y Margarito Flores.

La acusación más reciente fue interpuesta en abril de 2012 en la Corte Federal de El Paso, Texas. En ella, el líder del Cártel de Sinaloa enfrenta 14 cargos federales, que incluyen acusaciones de que supervisó el contrabando de miles de kilogramos de marihuana y cocaína hacia Estados Unidos, una relativa a sus lugartenientes en la zona, quienes secuestraron a un traficante de drogas en Texas y lo trasladaron a México, donde fue asesinado.

Además se le impugna una conspiración por lavado de dinero, posesión de armas de fuego, matar en un país extranjero, asesinato en cumplimiento de una empresa criminal y secuestro.

Estas últimas acusaciones de asesinato y secuestro fueron en agravio del texano Sergio Saucedo, quien —de acuerdo con los documentos de la corte en aquel estado— perdió 300 kilos de marihuana, propiedad del Cártel de Sinaloa y en venganza fue privado de su libertad en El Paso, en septiembre de 2009, y su cuerpo fue hallado en Ciudad Juárez con las manos cercenadas. Según la causa criminal, El Chapo habría pagado 250 mil dólares por el secuestro y asesinato de Saucedo.

LA DOBLE VERSIÓN DE BERRELLEZ

En 2013, la revista Proceso y la cadena de televisión norteamericana Fox News, publicaron lo que en ese entonces se consideró una información "bomba" revelada por el mismo ex-agente de la DEA, Héctor Berrellez, que señalaba que a Enrique Camarena no lo mandó asesinar Rafael Caro Quintero, sino el propio gobierno de Estados Unidos. La razón: el integrante de la DEA descubrió que su propio gobierno colaboraba con el narco mexicano en su negocio ilícito.

En entrevistas con Proceso Phil Jordan, exdirector del Centro de Inteligencia de El Paso (EPIC); Héctor Berrellez, exagente de la administración antidrogas de Estados Unidos (DEA), y Tosh Plumlee, expiloto de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), aseguran tener las pruebas de que el propio gobierno estadunidense ordenó la ejecución de Kiki Camarena en 1985, y además señalan al siniestro personaje cubano Félix Ismael Rodríguez como el asesino.

“Fui yo quien dirigió la investigación de la muerte de Camarena”, dice Berrellez y agrega: “Durante esta investigación descubrimos que algunos efectivos de una agencia de inteligencia de Estados Unidos, infiltrados en la DFS (la mexicana Dirección Federal de Seguridad), participaron también en el secuestro de Camarena. Dos testigos identificaron a Félix Ismael Rodríguez. Ellos eran de la DFS y nos dijeron que incluso él (Rodríguez) se había identificado como ‘inteligencia norteamericana’”.

La historia oficial y la versión que sigue sosteniendo la DEA es que a Kiki Camarena lo secuestró, torturó y asesinó Caro Quintero en febrero de 1985 en venganza porque el estadunidense había descubierto sus enormes sembradíos de mariguana y su centro de procesamiento en el famoso rancho El Búfalo.


Félix Ismael Rodríguez, El Gato, tiene uno de los historiales más turbios de la intervención de Estados Unidos en Centroamérica, principalmente en Nicaragua. A este cubano –quien participó en la frustrada invasión a Bahía de Cochinos y luego en la Guerra de Vietnam– se le atribuye la captura y por ende el asesinato del Che Guevara en Bolivia el 9 de octubre de 1967.

La historia oficial y la versión que sigue sosteniendo la DEA es que a Kiki Camarena lo secuestró, torturó y asesinó Caro Quintero en febrero de 1985 en venganza porque el estadunidense había descubierto sus enormes sembradíos de mariguana y su centro de procesamiento en el famoso rancho El Búfalo.

Facilidades a Caro

En entrevistas por separado Jordan, Berrellez y Plumlee coinciden en muchos de los detalles de la reconstrucción de los hechos que habrían llevado a la CIA a decidir la eliminación de Camarena.

La historia que describen los tres exagentes se inicia con el señalamiento de que El Gato Rodríguez, además de estar infiltrado en la DFS llevó a México a un hondureño llamado Juan Matta Ballesteros, figura conocida por los narcotraficantes colombianos.

En México, según los entrevistados, la misión de Matta era conseguir droga en Colombia para el Cártel de Guadalajara, dirigido por Caro Quintero en los ochenta. Al narcotraficante mexicano el gobierno estadunidense le daba facilidades para vender cocaína, mariguana y otros estupefacientes donde quisiera. A Washington le convenía, porque participaba de las ganancias.

La parte del dinero que recibía la CIA –representada en México por Rodríguez a través de Matta– se hacía llegar a los contrarrevolucionarios de Nicaragua, La Contra, en forma de armas y otros equipos militares. Así Estados Unidos financiaba la lucha irregular contra el régimen sandinista, encabezado entonces por el actual presidente del país centroamericano, Daniel Ortega.

(Fragmento del reportaje principal que se publica en la revista Proceso número 1928)

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