Tepic.- Aburrido y desangelado, sin Toño Echevarría para defenderse de ataques, ni los chistes y pifias de Layín, el segundo debate entre candidatos a gobernador organizado por el Consejo Empresarial de Nayarit, prohibía llevar apuntador, fichas informativas, material de apoyo y tener contacto con los asesores.
Tal medida probó la destreza oratoria y manejo del escenario de los candidatos, e hizo que llegaran sin ganas de pelear, sin ganas de debatir, sin ganas de confrontar. Y salvo los cuestionamientos al gran ausente, este fue un debate que no fue debate.
De los ocho aspirantes no asistieron a este ejercicio, Antonio Echevarría, candidato de la coalición PAN-PRD-PT-PRS, y los independientes Hilario Ramírez, Layín, y Antonio Ayón.
Ante la ausencia de Echevarría, el abanderado del PRI-PVEM-Panal, Manuel Cota Jiménez, fue el único que en un par de ocasiones cuestionó con severidad.
"Los ausentes son rajones, coyones, irresponsables ante la gente; Toñito, nos estás viendo, tal vez desde una suite en la Riviera (…) así no se puede gobernar, tú no lo mereces", dijo.
Al igual que en el primer debate, señaló que el empresario, a quien irónicamente llamó "el ayatola del empleo" no ha creado más de 30 empleos en los últimos cinco años a pesar de ser dueño del Grupo Álica, el consorcio más grande del estado; además, acusó que cuatro de las empresas de Echevarría no pagan IMSS a sus trabajadores, por lo que violan la Ley Federal del Trabajo: "no has contestado junior (…) tampoco has presentado tu declaración 3de3, tu ausencia es miedo", espetó.
Por su parte, el candidato de Morena, Miguel Ángel Navarro, también hizo referencia a la ausencia de Echevarría y señaló que no sabe cómo enfrentar la realidad política.
Indicó que la mercadotecnia y el dinero pueden ganar elecciones, pero hizo un llamado a ver que en esta campaña ha campeado la deshonestidad, e hizo referencia a los audios que circulan en redes sociales y en los que presuntamente se escucha al gobernador Roberto Sandoval condicionando el voto a favor del candidato del PRI a cambio de programas sociales.
Al terminar el debate reveló que uno de los organizadores del ejercicio fue presionado mediante mensajes de texto para intentar que se cancelara el evento y hay amagos de personajes vinculados al PAN de denunciar tanto a quienes propiciaron el encuentro como a los candidatos que asistieron.
Raúl Mejía, uno de los candidatos más combativos durante el primer debate, prácticamente renunció a cuestionar a sus adversarios y se limitó a exponer algunas de las propuestas que ha repetido durante los 50 días que van de la campaña, entre ellas la de someterse a un ejercicio de revocación de mandato a la mitad del periodo de gobierno si gana la elección.
El independiente, Víctor Chávez, volvió a fustigar a sus adversarios señalando que ellos no pueden cambiar nada porque son parte del sistema y "les dicen que hacer".
Insistió en que con su proyecto "Franquicia Nayarit" es tan importante que dentro de cuatro años cada habitante de la entidad estará recibiendo entre 10 mil y 20 mil pesos mensuales como una especie de renta universal básica.
"Si ustedes rechazan este proyecto va a caer sobre sus consciencias y las de sus hijos", dijo al resto de los candidatos asistentes.
Finalmente, el candidato del Partido Encuentro Social, Francisco Javier Zapata, fue el más nervioso y tuvo problemas para explicar sus propuestas de campaña; incluso, cuando intentó explicar el error que aparece en sus espectaculares, que como eslogan llevan un "#hashtagcampaña", optó por decir que no diría si se trataba de una pifia o una estrategia publicitaria.





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