Hace apenas unos años era un modesto pescador y jornalero del ejido de Toromocho y también prestaba sus servicios como cocinero en casas de políticos… hoy, Sergio González García “El Pipiripao”, ex diputado local, ex diputado federal y actual presidente municipal de Santiago Ixcuintla, es un próspero terrateniente poseedor de predios y casas por un valor comercial cercano a los 15 millones de pesos.
Las propiedades del alcalde y su familia incluyen al menos seis residencias, un rancho ganadero y un predio de 10 hectáreas de la mejor y más cotizada tierra en Santiago.
La prosperidad del político santiaguense, que no hace mucho tiempo vendía pescado tatemado, se ha hecho evidente sobre todo en los dos últimos años que lleva de presidente municipal, donde oficialmente, de acuerdo a la página de transparencia del Ayuntamiento, gana apenas un poco más de 9 mil pesos mensuales.
Una mansión ubicada en la esquina de las calles Reforma y Amado Nervo de la ciudad de Santiago, es la reina de las propiedades del alcalde donde tan solo se han instalado 10 equipos de aire acondicionado. Una segunda casa, recientemente le construyó a uno de sus hijos en la colonia Los Pinos.
En Tepic, en el exclusivo fraccionamiento Ciudad del Valle, otra más de las mansiones atribuidas a González García, es la ubicada contra esquina de la Plaza San Rafael.
En Toromocho-Los Corchos, tres residencias contrastan con la pobreza de las casas de los lugareños, construidas hace poco por el alcalde para otros dos de sus hijos y para su señora madre. En una de estas fincas, se puede ver incluso una moderna embarcación ideal para paseos por el mar.
Un productivo rancho ganadero en la comunidad de El Novillero, del mismo municipio de Santiago Ixcuintla y 10 hectáreas de inmejorable tierra comprada a la señora Josefina Ledezma viuda de Torres, son otras de las presuntas propiedades recientemente adquiridas por el presidente municipal.
El ostentoso patrimonio de Sergio González García es la indignación de los habitantes de Santiago Ixcuintla, pero ni el cabildo, ni la Contraloría Estatal, ni el Órgano de Fiscalización Superior del Congreso del Estado, se han preocupado por revisar y verificar las declaraciones patrimoniales de este servidor público.
En contraste, a decir de los ciudadanos de esta región, Santiago Ixcuintla vive una de sus peores administraciones municipales con escasa obra pública, pésimos servicios y una policía represiva cuestionada por los organismos de Derechos Humanos.





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