Empresarios mexicanos promueven consumo legal de carne de cocodrilo

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- Abr 28, 2014

Tuxtla Gutiérrez.- La venta de carne de cocodrilo para elaborar platillos exóticos en mercados nacionales y extranjeros, así como la comercialización de su piel en la industria del cuero son los dos principales retos para la primera granja en su tipo en esta región: Cocodrilia, la cual busca abrir un nuevo mercado que genere divisas y empleos al país, a través de la cría de este animal en cautiverio.

Algunos estudios revelan que la carne de cocodrilo es rica en proteínas y que a diferencia de otras no contiene colesterol. Además, su piel en apariencia gruesa es suave y permite el rápido manejo en el curtido y la elaboración de prendas como bolsas, cinturones y maletines.

En paralelo, un laboratorio nacional (Inmunitec) ya trabaja en una fórmula medicinal hecha con base en una sustancia del cerebro del cocodrilo que ha sido utilizada para regenerar el sistema inmunológico de las personas, particularmente de quienes han sido objeto de tratamientos severos como la quimioterapia.

La granja-criadero de cocodrilo se ubica en la carretera Chetumal-Escárcega, y aunque es de capital privado está reconocida también como una Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMAS).

Se encuentra en trámite un plan para que mediante autorización de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) se puedan establecer acuerdos económicos y de capacitación con ejidatarios, campesinos y productores de diferentes comunidades donde hay cocodrilos, a fin de que los preserven en vez de matarlos como actualmente ocurre.

En Cocodrilia se cuenta con una población de 280 animales en cautiverio y la meta inmediata es alcanzar los 550.

José Jesús Alcocer Andrade, uno de los socios de la granja, dijo que el mercado de la carne de cocodrilo no es muy conocido en México, por lo que se trata de empezar por convencer a la población de que es un producto rico en proteínas y que la carne tiene una consistencia parecida a la de res, aunque el color y el sabor son muy similares a los del pollo.

Rolando Coral Hoíl, también socio y gerente de Cocodrilia, complementó que la carne de cocodrilo se puede usar para cualquier guiso mexicano, como tamales, mole, pipián o brochetas.

En el extranjero la carne se utiliza como platillo exótico y según el arte culinario de cada país. Por ejemplo, en China el kilo cuesta 40 dólares, aunque cada pata del animal, una parte muy codiciada, puede llegar a valer hasta 50 dólares. En la granja el precio de la carne vendida al mayoreo se encuentra entre los 100 y los 150 pesos el kilo, sin embargo, al menudeo en la ciudad de México alcanza hasta los 600 pesos.

Por su parte, la piel del cocodrilo tiene elevados precios en su comercialización internacional. En México un centímetro de la piel del reptil puede costar 8 dólares y en otros países se compra hasta en 15 dólares.

“Ese es el mercado que queremos conquistar, sabemos que puede representar divisas importantes y generación de empleo”, manifestó Coral Noíl.

Al respecto, anunció que el proyecto inicial para vender la carne de cocodrilo en México incluye una campaña para concientizar a la población de que ese producto es rico en proteínas y hacer énfasis en que no contiene colesterol.

La diaria convivencia

Decenas de pequeños cocodrilos son alimentados a diario en esta particular granja donde Mateo Ramírez Mauro, de origen guatemalteco, es quien convive prácticamente todos los días con los reptiles desde hace cuatro años.

Mateo no sólo supervisa que tengan agua y alimentos, también vigila que no se enfermen y que haya un estricto control en cuanto a las crías mayores.

Este migrante, quien llegó a Quintana Roo desde hace 18 años, señala que la piel de cocodrilo es fría y suave al tacto, y agrega que cuando son pequeños se les debe amarrar una liga en su boca para evitar que muerdan al ser sacados para alguna diligencia médica.

En la granja, primera en su tipo en la zona (existen otras similares en Campeche y Tabasco), se pueden programar recorridos por el lugar, particularmente para estudiantes y aunque el área total es de 30 hectáreas, hoy solamente se utilizan cuatro hectáreas, área en donde se instaló el criadero.

Los socios de Cocodrilia manifiestan que aunque el futuro del mercado para la carne y piel de cocodrilo tiene buenas perspectivas, la realidad es que falta concientizar a la gente sobre la utilización de ese reptil.

Mercado negro

Coral Noíl insistió en que es importante que la Secretaróa de Medio Ambiente autorice el permiso para que la Unidad de Mantenimiento y Conservación de la Vida Silvestre pueda establecer acuerdos económicos y pagar cierta cantidad a campesinos y ejidatarios de la región, para que se comprometan al cuidado de cocodrilos en su hábitat natural.

Actualmente, alertó, ocurren dos cosas: Hay un mercado en el que gente sin ningún permiso o especificación asesina cocodrilos para vender su piel en mercados negros; en otros casos, los mismos campesinos los matan por temor o también para obtener unos cuantos recursos.

“Si se hiciera ese acuerdo, lograríamos que los cocodrilos en la zona tuvieran protección y no hubiera riesgo de matanzas”, dijo.

Relató casos en los que en la zona se han encontrado reptiles descuartizados y sin piel y la carne putrefacta, lo que hace pensar en que hay cazadores furtivos.

“La clandestinidad no ayuda a nadie, por eso se ha pedido una vigilancia y que se autorice la negociación con las comunidades de Quintana Roo y sus alrededores, que es en donde habita el reptil”, señala.

Alcocer Andrade manifestó que México tiene muchas posibilidades de ganar en la cría de esta especie, particularmente porque en varias regiones del país habita el animal.

De hecho, en Campeche ya están trabajando en un proyecto similar. Igual sucede en Río Lagartos, Yucatán, aunque en este caso ocurre en menor escala.

El proyecto de trabajar con campesinos en las zonas del mismo hábitat del reptil, podría extenderse a otras partes del país.

El modelo de la UMAS de Quintana Roo se aplicaría en otras entidades mexicanas, y de esa forma se contribuirá a reducir el mercado negro de la piel del cocodrilo.

Foto: Archivo CuartOscuro

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