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Fueron tan sólo 24 horas, suficientes para que dejaran al borde de la muerte tras una brutal golpiza al estudiante de Preparatoria de Santiago Ixcuintla, Adán Alberto Acosta Aranda, quien fue “puesto” por un Socorrista de la Cruz Roja que tenía muchos años de conocerlo y que aseguró a sus cómplices, era la víctima ideal para el secuestro.
“Yo lo conozco desde hace muchos años, su familia son miembros de una iglesia del Séptimo Día y sé que tenían dinero” narró uno de los cabecillas de este plagio y quien por cierto, es paramédico de la benemérita institución.
En rueda de prensa el procurador Héctor Béjar Fonseca, acompañado por el jefe de la Policía Estatal, presentaron al jovencito Adán Alberto a quien sus amigos y familiares conocen como “El Pollo”, quizá por su baja estatura y su complexión delgada. El muchacho se encontraba sumamente golpeado del rostro y apenas podía abrir sus ojos hinchados para voltear a ver a la nube de reporteros y las cámaras que le apuntaban y no dejaban de flashear.
“ME DIJERON QUE ME IBAN A FUSILAR”
Dieron inicio las preguntas sobre su secuestro y “El Pollo” respondía: “Muy bien gracias por apoyarme, estoy muy agradecido con todo el gobierno y no hallo palabras cómo agradecer a todos; gracias al señor Procurador, a toda la policía, gracias porque me encontraron vivo… confié más que nada en Dios, dije… lo que Dios quiera y pensé que una vez suelto, hablarle a la policía de volada, no quiero que esos sujetos hagan más daños”.
Enseguida narró que durante esas 24 horas de cautiverio le dieron de comer una galleta dulce y constantemente lo golpeaban con la culata de un rifle de asalto, principalmente en el rostro y la espalda, hasta dejarlo con el rostro hinchado y ensangrentado.
Y continúa su relato el jovencito: “Me decían que iban a matar a mi familia que pues me iban a matar a mi, si mis papás no pagaban mi rescate, que me iban a fusilar y que mi cuerpo nunca lo iban a encontrar, y lo hacían porque me oponía ante ellos, les decía cosas y entre más les decía, más me golpeaban”.
Es preciso señalar que de acuerdo con declaraciones de los hoy detenidos y de la propia víctima, el plan inicial era matarlo aunque pagaran por su liberación.
El pasado jueves a las 6 de la tarde, elementos de la Policía Estatal Investigadora (PEI) se enfrentaron a balazos con los secuestradores, una vez que se pagó por el rescate y soltaron al muchacho; lo anterior en el puente de Santiago-La Presa y en presencia de muchos civiles que a esa hora continuaban con sus labores rutinarias.
La familia de “El Pollo” sólo alcanzó a recabar $570 mil pesos del millón que se les exigía primeramente y acudieron a depositar ese dinero en una bolsa negra, debajo de un anuncio de lámina frente al “deshuesadero” que se ubica sobre la carretera La Presa–El Papalote.
LA BANDA, DESMANTELADA
Ese mismo día, la PEI aseguró una camioneta Nissan, color negro y un fusil AR-15, modelo SP1, calibre .223 con un cargador con capacidad para 30 cartuchos, abastecido con 14 cartuchos útiles y detuvieron a Juan Carlos Vega Mejía alias “El Bandi” y/o “El Pelón”, de 36 años de edad, originario y vecino de Santiago Ixcuintla, con domicilio en calle Corona número 118 de la colonia Juárez, quien por cierto dijo ser adicto a las drogas y reveló que los cabecillas de la banda eran nada menos que dos paramédicos de la Cruz Roja de Santiago, mismos que a la hora de recoger el dinero, habrían reportado al 066 un accidente en carretera, para desviar la atención de la policía.
Las pesquisas continuaron y así la detención de otros dos involucrados, Diego Vicente Gutiérrez Velazco alias “El Gordo” o “El Barney”, de 19 años de edad, vecino de la calle Leona Vicario número 80 de la colonia Cuauhtémoc, quien dijo ser socorrista y “haber puesto el jale”, ya que conocía muy bien a “El Pollo” y sabía que su familia tenía dinero.
El otro se identificó como Isaac Félix Calvillo, alias “El Taquero”, de 31 años de edad, originario y vecino de Villa Hidalgo, Nayarit con domicilio en calle Inesco de la colonia San Martín.
Asimismo se logró conocer el nombre del sujeto que participó directamente en el plagio, mismo que viajaba en la camioneta y logró darse a la fuga, Jaime Ramiro Rubio Gómez alias “El Chino” de 34 años de edad, quien además es el propietario de la casa donde mantuvieron al plagiado, con domicilio en calle Torres número 71 de la zona centro.
Y al que señalan como el autor principal, Loreto Sánchez Guevara alias “El Padrino” “El Loreto” o “El Canario”, quien también laboraba como socorrista de la Cruz Roja, de 34 años de edad, originario y vecino de Santiago Ixcuintla, con domicilio en calle Veracruz número 70 de la colonia Ricardo Flores Magón.
Además del aseguramiento de los presuntos delincuentes, vehículos y arma de fuego, se logró recuperar los $466,800.00 pagados por el rescate del plagiado; el dinero se encontraba resguardado en el domicilio de Juan Carlos Vega.
Los tres detenidos serán consignados en las próximas horas mientras que el cabecilla, presuntamente ya se encuentra en el norte del país.
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