
Mis recuerdos, mi depresión, mis deseos de morir…
>* En la entrega final de esta serie escrita especialmente por Sergio Tovar Velarde para «Nayarit en línea», el director de “Mi último día” explica cómo para él se cerró un ciclo personal con la llegada de la película a la cartelera de Tepic, la ciudad donde se originó todo y de donde salió al mundo…
Algo que me parece mágico y que nunca terminaré de agradecer es el lazo tan profundamente humano que tengo con la película. Aunque la he visto literalmente cientos de veces, siempre hay algún momento en que me hace llorar y me conmueve profundamente como si fuera la primera vez.
No sé si es una buena o mala película: Habiéndole puesto tanto corazón, no me interesa. Lo que sí sé es que es genuina y, por tanto, para mí, bellísima. Aunque, pensándolo bien, sí es buena.
Muchos cineastas terminan odiando sus películas cuando tuvieron que modificarlas por cualquier cantidad de razones. Yo la hice exactamente como necesitaba. Yo sí amo mi película.
“ESTA PELICULA NO ESTA CHIDA…”
En detalles más concretos (y prácticos):
Hacer una película y lograr que se estrene es como una carrera de obstáculos. Esto es el tipo de cosas que no enseñan en las escuelas. Todo parece sencillo: se hace una película y llega a cines. PUES NO. Es impresionante la cantidad de dificultades que hay que sortear para lograrlo. Ni bien se ha resuelto un problema cuando aparece el siguiente.
Todo parece una gran confabulación para que no existan las películas nacionales independientes. Desde conseguir el dinero, el vecino de la locación que se niega a bajar su estruendosa música mientras hacemos la toma; sindicatos; procesos de postproducción complejos; prejuicios de TODO MUNDO contra el cine mexicano y ya ni hablar del cine mexicano que, además, es ‘independiente’. Luego viene encontrar contrato con una distribuidora que crea en el proyecto y quiera invertir en moverla. Luego hace falta que los cines quieran abrir el espacio, que muchas veces no quieren.
“¿Por qué poner una peli mexicana pequeña en una sala cuando pueden poner una gringa?” Ya que todo esto se ha resuelto, de un modo u otro, hace falta que los técnicos (un decir) del cine armen bien la película y se vea y escuche correctamente (no creerían la cantidad de veces que lo hacen mal).
Las críticas negativas no faltan, desde luego. Llega al colmo. En un par de ocasiones me enteré que el encargado de vender boletos en la taquilla le decía a quienes pedían boletos para nuestra película: “no, esa no está chida, está mejor esta otra”. Ya me hace hasta gracia. Para hacer cine y acompañarlo durante su recorrido se necesita tener un estómago muy resistente.
Una pregunta que frecuentemente me hacen es por qué el cambio de título. La respuesta es muy simple: aun cuando encuentro mucho más poético y bello el título “Aurora boreal”, la compañía distribuidora encontró en estudios que era un título ambiguo y que, aunque funcionaba muy bien en el circuito festivalero, en cines comerciales podría causar desconcierto.
Por razones comerciales lo cambiaron a “Mi último día”. Para mí es raro tener que acostumbrarme a otro título, pero si es verdad que esto hará que más personas se interesen en verla y me permita compartirla más, yo estoy conforme.
Hablando específicamente de Tepic, fue una ciudad a la que nos tomó algún tiempo entrar. Yo deseaba que la película se estrenara al mismo tiempo en la Ciudad de México y Tepic, pero no lo logramos. Incluso pasaron varios meses antes de que “Mi último día” llegara a la ciudad donde nació. El equipo y el cast está conformado en un 90% por nayaritas, fue filmada completamente en Nayarit y para la post producción tuvimos el apoyo del Gobierno del Estado de Nayarit y del gobernador Ney González; también incluso para su difusión durante su periodo en festivales. Desde luego es una película mexicana, pero más concretamente, es una película nayarita.
UNA PELICULA DE VERDAD…
Comparto un pequeño texto que publiqué en mi blog (www.elastronauta.net):
– “Aunque en agosto del año pasado, nuestra película «Mi último día» se estrenó comercialmente en salas de México, en aquel momento no llegó a Tepic.
Desde luego era importante a nivel personal que llegara a Tepic porque es mi tierra y porque muchos quienes deseaba que la vieran, amigos y familia, están allá.
Sin embargo, era especialmente relevante que se exhibiera ahí porque fue justo en Tepic que la película se filmó hace poco más de tres años. Por lo tanto, era como un regreso al origen. Como cerrar un círculo. Un ciclo.
Ayer apenas recibimos la noticia: ¡este viernes 8, la película llega finalmente a Tepic!!
Poderla compartir me hace sentir que cumplimos la promesa: «¿No me crees? Pero claro que sí, un día esta película va a llegar a cines. No, no en una función especial organizada por nosotros. Va a llegar como película de verdad y vas a poder comprar los boletos y todo».
Eso lo dijimos TANTAS veces para que nos apoyaran… =´)
Es curioso. Para que esto ocurriera, la película parece haberse desplazado justamente como un círculo: Tepic (filmación) – DF (edición) – Buenos Aires (post-producción) – San Sebastián (premier mundial) – Francia, Austria, Alemania, India, Australia, Estados Unidos, México, D.F., Guadalajara – Tepic.”-
La película ha recorrido el DF, Guadalajara, Monterrey, León, Aguascalientes, Chetumal, Ciudad Obregón, Puerto Vallarta, entre varias otras. En Tepic ha permanecido 3 semanas en cartelera lo que no es nada sencillo y muchas gringas no lo logran. Lo mejor es que he encontrado que la respuesta en general es muy positiva.
En el DF, el fin de semana de estreno de la película, compitió, por ejemplo, con G.I. Joe, Terminator, La era del hielo 3, entre otras. Un dato curioso que me hizo esbozar una sonrisa: una semana, “Mi último día” metió más dinero en taquilla que “La era del hielo 3” en Cinépolis Universidad (el segundo cine con más ingresos en Latinoamérica). Claro que esta última llevaba ya varias semanas y la nuestra era estreno, pero como dato curioso, no deja de hacerme gracia.
COMO SI FUERA UN ESPEJO…
Hablando específicamente de Nayarit. Nosotros habíamos visto la película con público mexicano y de muchos países. Creímos que habíamos visto ya todas las reacciones que la película era capaz de generar.
Sin embargo, al llegar a Nayarit, ocurrió un fenómeno que me emociona profundamente: el público nayarita está viéndose reflejado en la película. Se emocionan cuando reconocen calles que conocen, edificios, monumentos, actores, formas de hablar, expresiones, al oír su acento.
He leído comentarios relacionados con la película en Tepic y me doy cuenta de que ha resultado una grata experiencia para su público. Me ha hecho feliz saber que la película ha tocado corazones y que muchas personas la recomiendan. Es hermoso ver cómo ese pequeño proyecto personal e independiente es hoy una realidad en una cartelera.
El cine es más memorable cuanto más nos reconocemos en él como si fuera un espejo. Y creo que en Nayarit, la gente pudo encontrarse.
El ciclo se cerró, la película volvió a su lugar de origen, que es el mío propio. Mis recuerdos, mi depresión, mis deseos de morir, todo, volvió al Hi8 que nunca logré terminar y que, hasta hoy, permanecía inconcluso.
Mi blog: www.elastronauta.net
Mi twitter: www.twitter.com/elastronauta
*Becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes
Cortometraje «Edén» from Sergio Tovar Velarde on Vimeo.

Deja una respuesta